lunes, 11 de mayo de 2015

Un epitafio antiguo

De cuanto era mío me queda esto.
Trímetro yámbico griego,
Roma, siglos II-III d. C.

2 comentarios:

  1. Apenas media línea, veinticinco letras en la traducción, escritas va para dos milenios. Y queda destilada toda la existencia, todas las existencias. ¿Para qué, por qué, de qué, seguimos escribiendo?
    Abrazos, siempre

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    1. Y por un poeta anónimo que bien podría haber sido el propio difunto o un particular sin más relación con el oficio, pero, como pasa a menudo en los romances o en las letrillas populares, fue capaz de llegar a lo más hondo.

      Gran género en mi opinión el arte epigramático, fuente de creaciones insuperables. Pero, amigo Amando, ¿qué vamos a hacerle?: intentaremos emular al menos los grandes logros, imitando a los buenos.

      Un abrazo, amigo.

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