sábado, 13 de diciembre de 2014

Epitafio XII

Ni me encuentro ni me esperen.
No estoy enterrado aquí.
Sencillamente, me fui
adonde van los que mueren.
¡Adiós a los que me quieren!
Mas no me vengan con llanto,
que tampoco es para tanto
ni se debe exagerar:
sólo mudo de lugar
y mudo de mundo sólo;
es cambiar polo por polo
—sin duda, por mejorar.

lunes, 1 de diciembre de 2014