viernes, 24 de octubre de 2014

Soneto de trece

EL POETA ABJURA DE LA VENERABLE Y
ANTIGUA FILOSOFÍA QUE SE CIFRA EN GASTAR
LA VIDA ENTERA EN APRENDER A MORIR

¿Aprender a morir? Vivir pretendo,
     porque tanto morir me tiene frito.
     Deserto de la armada en que milito
     ha tantos años. ¡Basta ya! Me tiendo
sobre el suelo sin más. En paz entiendo,
     en respirar sin miedo al infinito
     tráfago de tragedias. Necesito
     desnudarme de horrores. Mi alma vendo
por un trozo de tierra sin preguntas
     ni respuestas, por aire no viciado
     y un manojo de sol. Tres cosas. Juntas
recolman mi ambición. ¡Pluguiere al Hado!,
     que de tanto reinar estoy quemado.

4 comentarios:

  1. Buen soneto de trece, te felicito.
    Salud
    Francesc Cornadó

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  2. Oye, tendido sobre el suelo, sin estar muerto, se ven de otra forma las cosas. Hasta los sonetos.
    Abrazos, siempre

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    1. Incluso no se nota que le falta un verso... Gracias por la visita, Amando.

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