domingo, 18 de mayo de 2014

Vida retirada y no —dos sonetos del Barroco

A UN HOMBRE QUE FUNDÓ UN CONVENTO DE MONJES EN UN DESIERTO, Y SE ENTRÓ CON ELLOS A ACABAR LA VIDA

Es cierto el fin del hombre, y es incierto.
     Mas no fue incierto en ti ni ejecutivo,
     pues antes de llegar su golpe activo,
     tú, empezando a morir, lo hiciste cierto.
Vivo, te fue sepulcro ese desierto;
     muerto, nuestra memoria te es archivo;
     no ha menester vivir para estar vivo
     quien no aguardó a morir para estar muerto.
La muerte edad mejor nos apercibe,
     que la vida es violencia desmentida
     que el llegar al acierto nos divierte.
Pues si, muriendo, lo mejor se vive,
     sólo empezó temprano a tener vida
     el que se supo anticipar la muerte.


Pedro de Quirós (c. 1600 - 1667)

CONTRA LA SOLEDAD

El hombre que del hombre se desvía,
     y los desiertos, Pármeno, apetece,
     o entre su misma flema se entorpece;
     o se embelesa en su melancolía;
si allá en tu solitaria fantasía
     menos veloz el tiempo te parece,
     repara bien si el ocio desvanece
     aquello inútil que le sobra al día.
Cuando en ese hacer nada te contemplo,
     temo si tu retiro es negligencia;
     porque nadie está bien sólo consigo;
que el bueno pierde el fruto del ejemplo,
     el sabio es avariento de la ciencia,
     y el malo es delincuente sin testigo.


Antonio de Solís y Rivadeneyra (1610 - 1686)

3 comentarios:

  1. Buenos sonetos los dos. Contenido clásico que recuerda a los poetas elegíacos griegos.
    Salud

    ResponderEliminar
  2. Didáctica sobre muerte y soledades, nada más clásico, y más actual.
    Abrazos, siempre

    ResponderEliminar
  3. Pido disculpas a los dos por el retraso en contestar.

    Amigo Francesc:

    No se me había ocurrido esa filiación. El primer soneto (aparte de la obvia resonancia cristiana) conecta con esa filosofía al modo socrático, que era aprender a morir. El segundo no es su reverso exacto, pero sugiere cosas bien contrarias. En la mentalidad clásica, por supuesto, predominaría éste.

    Amigo Amando:

    Didáctica, sí señor, y temas eternos, que nunca se agotan, mientras se diga lo mismo pero no igual.

    Un abrazo para ambos.

    ResponderEliminar