jueves, 24 de abril de 2014

Propiedad

Ese en apariencia noble y filantrópico dicho de Rousseau: «Los frutos son de todos y la tierra no es de nadie», inspirador de tantos nobles propósitos filantrópicos, es una infamia y un insulto al que trabaja, ya que lo iguala a él con el ladrón que le arrebata el fruto de su esfuerzo.

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