domingo, 27 de abril de 2014

viernes, 25 de abril de 2014

Preguntar no ofende

Si a este guarro que así esputa
de familia es que le viene,
¿yerra mucho el que sostiene
que también su madre esputa?

jueves, 24 de abril de 2014

Propiedad

Ese en apariencia noble y filantrópico dicho de Rousseau: «Los frutos son de todos y la tierra no es de nadie», inspirador de tantos nobles propósitos filantrópicos, es una infamia y un insulto al que trabaja, ya que lo iguala a él con el ladrón que le arrebata el fruto de su esfuerzo.

lunes, 21 de abril de 2014

Demasiado traqueteo

DE UNOS ANCIANOS QUE EN UN ASILO BAILABAN CON DESENFRENO UNA RUMBA EXCESIVA PARA SU EDAD

¿Quiénes son esos ancianos
que se ha de tragar la tierra
de aquí a nada? ¿A qué se emperra
la estirpe de los humanos
en estos bailes malsanos
a los ochenta? Ese tren
sin frenos (rudo vaivén)
marcha, después de esta rumba,
derechito a la ultratumba.
Requiescant in pace. Amén.

domingo, 20 de abril de 2014

El ombligo planetario

Una de las notas más radicalmente esenciales de la cultura angla es el solipsismo. Herencia tal vez de su origen insular, adopta éste la forma de un autismo feroz contra todo aquello que, no formando parte de sí, entiende como rival: a menudo mostrando una hostilidad acérrima y sin escrúpulos (pues no duda en recurrir a la tergiversación y a la mentira); las más de las veces, adoptando el más absoluto y efectivo de los silencios: lo que no es propio, sencillamente no es. Dicho de otro modo: una de las características fundamentales de lo anglo (y, por ende, de lo anglómano) es el ombliguismo. Pero, como la cultura angla ha tiempo que domina sobre todo el planeta, el ombligo ha adquirido también proporciones planetarias, totales. Lo que no está en él, queda condenado a los invisibles arrabales de la nada.

jueves, 17 de abril de 2014

El cisne blanco

«An eala bhàn» («El cisne blanco») es una canción que el poeta escocés Dòmhnall Ruadh Chorùna compuso para su amada Mhagaidh durante la batalla del Somme. El poeta se halla aún en la tradición ancestral (y oral) que une verso y música, o, por mejor decir, en la auténtica tradición lírica, donde la palabra es música, es canto. Aherrojado en inmundas y ateridas trincheras, durante el clamor de la tremenda matanza y a merced de las todopoderosas, inexorables fuerzas del Destino, el cantor se dirige acaso por última vez a su amor, dejando constancia de su tremenda nostalgia, incertidumbre y desolación, aunque a veces deje entrever brevemente un rayo de esperanza. Es éste uno de esos poemas donde todo lo humano parece hacerse presente: la guerra, la muerte, el sufrimiento, la añoranza, la tierra natal, el amor, la separación, la meditación sobre lo efímero del hombre, la virtud, la esperanza y la desesperanza; es conmovedora la ternura y la elegancia con la que el poeta da las buenas noches a su amada, y le desea salud y un feliz día tras un apacible sueño. Creo que a lo sublime sólo podemos acercarnos con lo sublime; las palabras que no lo son, sólo dan vueltas en torno: conviene entonces darle voz ya al poeta, en la no menos sublime de la maravillosa Julie Fowlis, y que el resto sea silencio, como debe ser.

miércoles, 16 de abril de 2014

Ojalá

Ahora que de casi todo hace ya 30 años, el azar me vuelve a traer a las manos aquellas Luces de Bohemia que tanto me gustaron en el difunto y añoradísimo Curso de Orientación Universitaria. Y me salta a la cara una serie tal de chorradas, que no por ridículas, que no por gratuitas, que no por pueriles, que no por candorosamente ignaras, me hacen ya ninguna gracia. ¡Asquito de melanomitia! Y, sobre todo, ¡qué atajo de pesados! Noventayochistas y demás compañeros mártires, todos ellos dejan huella, porque el tonto que toma el carril no lo abandona, y ése deja surco... Perla cultivada: «¡En España siempre reina Felipe II!»... Me sale del alma: ¡Ojalá!

lunes, 7 de abril de 2014

Greguería

Se ve que la golondrina, como ha estado tantos meses fuera, tiene muchas cosas atrasadas que contar: por eso habla atropelladamente.