jueves, 13 de febrero de 2014

Soneto de trece

A LA ANODINA CATERVA CLÓNICA DE POETASTROS
INANES Y ENGREÍDOS, CAUSA DE PESTILENCIA

Ñoños vanos ayunos de gracejo
     que garabateáis con gran trabajo
     versos de tan monótono badajo,
     que se cae de gastado y de reviejo;
Narcisos imposibles sin reflejo,
     híbridos de pingüino y arrendajo,
     monos gramaticales, ¡al carajo!,
     ¡y llevaos el Bic cariparejo!
De hojaldres que no llegan a marojo
     empapeláis estantes hasta el pujo,
     sola virtud de vuestro mal de ojo.
¡Idos, purgantes, todos a rebujo,
     por donde se nos libra tanto aflujo!

2 comentarios:

  1. Espectacular a la par que tronchante. Tiene un fluir rápido y violento como... ¿cómo diría yo?... ¡Ya lo tengo! Como de transtorno intestinal. Genial el colofón, pero sobre todo el quinto verso (ese merece mármol).

    Abrazos.

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    1. Vuesa merced que me lee con agrado. Gracias mil. En cuanto al quinto, verso, es que creo que si se miraran bien, y no al ombligo, se caerían de la mata, pero no es el caso (y no doy nombres, que no me cabrían).

      Abrazos, y a ver si nos vemos pronto.

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