martes, 21 de enero de 2014

Un poema de José María Álvarez

BECQUERIANA
Póetica de urgencia

«¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.»                  
BÉCQUER

«Al igual que todas las mujeres tímidas,
había estudiado el carácter de su señor.»
BALZAC 

«Digo muy más del omne que de toda creatura:
todos a un tienpo çierto se juntan con natura;    
el omne, de mal seso, todo tienpo sin mesura,     
cada que puede quiere fazer esta locura.»            
    ARCIPRESTE DE HITA 

«Aun cuando la señora Rênal no pensara nunca en
las teorías del amor, sabía que la diferencia de edad es,
después de la de fortuna, uno de los mayores motivos
de burla en provincias, cada vez que se habla de amor.»
STENDHAL

«Capullo epitalámico, preguntas              
y no sé qué responderte. Lo que esperas, 
lo que sí y no deseas, inconclusa,              
es la flor del no ser.»                                  
GERARDO DIEGO

¿Poesía? –interrogaste
picarona-
mente pasándote la lengua
por tus turgentes labios y entornando,
maliciosa,
tus ojos de pupila azul
de gata en celo–
                                  ¿Y tú
me lo preguntas,
precisamente ahora?
                                            –Respondí
metiendo ya la mano por tus bragas
de seda demencial–
                                          ¿Precisamente tú?
¿Y tú me lo preguntas
a mí?
             ¿Poesía?
                                ¡Tururú!


José María Álvarez, Museo de cera (2002)

2 comentarios:

  1. A mí me pasa como a la señora Rênal, pero a la inversa. Tampoco pienso nunca en las prácticas del amor. Y en las teorías, la poesía está sobrevalorada, igual que las bragas de seda demencial.
    Salud-os

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    Respuestas
    1. Lo que yo creo que principalmente quiere decir aquí nuestro poeta, querido Amando, es (aparte de otras muchas cosas) que, ante la imperiosa voz de Natura, se aparca todo lo poético para mejor ocasión. Ya lo dijo Wagner (aunque no recuerdo ahora la cita literalmente), que ante el instinto la razón se diluye como la luz de un candil al mediodía. La eterna tensión, en fin, entre lo apolíneo y lo dionisíaco, y bla, bla, bla... Vamos, que disfrutemos de la vida.

      Saludos.

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