domingo, 10 de noviembre de 2013

Variaciones sobre un tema de Adorno

Hay ocasiones en que un cuaderno se convierte en hogar, en patria íntima: cuando el entorno es inhóspito, hostil o simplemente indiferente; cuando nos circunda lo anodino, lo anónimo, lo rutinario; cuando estamos lejos; allí, en un breve remanso, en un rato de paréntesis o en unas horas desiertas. Las páginas se abren con una sonrisa: hojas en blanco o ya surcadas por la pluma. Nadie está solo si está consigo. Me hallo en casa.

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo; mi cuaderno me invita a estar conmigo misma sin sesgos de ningún tipo. Es una cura bastante saludable. Gracias por la reflexión.

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    1. Gracias a ti, por supuesto. La reflexión de Adorno tenía que ver con viajes y cambios de residencia; hoy en día se puede aplicar a entornos en los cuales nos sentimos extrañados, o con los que simplemente no nos identificamos, pero en esencia es lo mismo.

      Un saludo muy cordial.

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