martes, 12 de noviembre de 2013

Lamento della Ninfa

Así se llama el poema escrito por Ottavio Rinuccini al cual puso música Claudio Monteverdi en su octavo libro de madrigales, llamado Madrigali guerrieri e amorosi y que supone una de las cimas de su arte. Reproduzco la pieza y pongo entre corchetes los versos que no se cantan en la versión que se enlaza más abajo. A continuación de la misma ensayo una traducción; aunque es meramente informativa (el texto se entiende bastante bien, pero puede haber expresiones algo oscuras), he tratado de reproducir la métrica, sin mayores pretensiones; no he evitado la aparición de alguna rima.

LAMENTO DELLA NINFA

[Non havea Febo ancora
recato al mondo il dì,
ch'una donzella fuora
del proprio albergo uscì.

Sul pallidetto volto
scorgeasi il suo dolor,
spesso gli venia sciolto
un gran sospir dal cor.

Sì calpestando i fiori
errava or quà or là,
i suoi perduti amori
così piangendo va:]

«Amor», dicea e 'l piè,
mirando il ciel, fermò,
«Dove, dov'è la fè
che 'l traditor giurò?»

Miserella, ah più no, no,
tanto gel soffrir non può.

«Fa che ritorni il mio
amor com'ei pur fu,
o tu m'ancidi ch'io
non mi tormenti più.

Non vo' più ch'ei sospiri
se non lontan da me,
no, no che i martiri
più non darammi affè.

Perchè di lui mi struggo,
tutt'orgoglioso sta,
che si, che si se 'l fuggo
anchor mi pregherà?

Se ciglio ha più sereno
colei che 'l mio non è,
già non rinchiude in seno
amor si bella fè.

Né mai sì dolci baci
da quella bocca avrai,
né più soavi, ah, taci,
taci, che troppo il sai.»

[Sì, tra sdegnosi pianti,
spargea le voci al ciel;
così nei cori amanti
mesce amor fiamma e gel.]


LAMENTO DE LA NINFA

[Aún no había Febo
traído al mundo el día,
que fuera una doncella
de su albergue salió.

A su pálido rostro
asomaba el dolor,
y a menudo un suspiro
grande su pecho daba.

Andando entre las flores
erraba aquí y allá,
sus perdidos amores
así llorando va:]

«Amor» -dijo, y detuvo
el pie mirando al cielo-
«¿Dónde, dónde la fe
que el traidor me juró?»

Pobrecilla, no puede
con tanto sufrimiento.

«Haz que retorne a mí
mi amor, como antes fuera,
o mátame, que yo
no me atormente más.

No quiero que él suspire
si no es lejos de mí,
no, no que aquel martirio
no vuelva yo a pasarlo.

Porque por él me muero
todo orgulloso está;
¿tal vez si de él me alejo
aún me rogará?

Si ella tiene un mirar
más sereno que el mío,
no albergará en su seno
amor de tanta fe.

Ni unos besos tan dulces
de esa boca tendrá,
ni más suaves, ¡ah!, calla,
que él de sobra lo sabe.»

[Así, entre amargos llantos
su voz lanzaba al cielo;
así en pechos amantes
mézclase fuego y yelo.]

Oigan la versión de este madrigal por el grupo L'Arpeggiata, en la voz de la apasionada, fantástica Nuria Rial. Ella es la ninfa en la que pensaba Monteverdi.

2 comentarios:

  1. Vengo de oir a Nuria Rial y L´Arpeggiata. Excelente, por supuesto. Recrearse en Monteverdi tiene tanta carga emocional que casi resulta secundario entender al detalle el texto. Pero es de agradecer tu esfuerzo en la traducción.
    Abrazos, siempre

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