miércoles, 16 de octubre de 2013

Una máxima

Una máxima no absoluta, pero sí general: hacerlo todo como esos toreros que torean tan fácil, que parece fácil. No la habría aceptado Unamuno, ciertamente: por demasiado corazón; pero es precisamente la adecuada a temperamentos desmesurados: de la excesiva intensidad se despojarían de lo justo, sin caer en la frivolidad o la frialdad que temen. Claro que hoy en día (no estamos en el siglo XIX) no es precisamente corazón lo que suele sobrar a los poetas.

2 comentarios:

  1. Ojalá sobrara la razón, a los poetas y a todos los demás.
    Salud
    Francesc Cornadó

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    1. ¡Ojalá, sobre todo a todos los demás! Pero también corazón y voluntad: sin esto (ya lo supo Platón) nuestra parte racional queda desarmada, por más que pretenda gobernar.

      Un abrazo.

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