lunes, 17 de junio de 2013

Letanía del Sistema Antieducativo

Lejos de nosotros/as la funesta manía de pensar.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de trabajar.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de esforzarse por hacer bien las cosas.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de asumir responsabilidades.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de respetar al/a la prójimo/a (no digamos amarlo/a).
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de valorar el saber.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de valorar el arte y la cultura.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de tomarse las cosas serias con la debida seriedad.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de callarse cuando toca y escuchar al/a la que sabe más que uno/a.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de preferir alguna vez el silencio al berrido continuo.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de preferir el orden al caos.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de lo que no sea una vida equiparable a la de un/una cerdo/a inmediato/a.
 
Y, sobre todo y siempre, lejos, lejísimos de nosotros/as esa dichosa, fastidiosísima manía retrógada de pensar, la actividad más torturante inventada jamás por (el hombre) (el ser humano) las personas.

6 comentarios:

  1. Lejos de nosotros/as los funestos apañamundos.
    Lejos de nosotros/as los funestos políticos que apañan la educación
    Lejos de nosotros/as los funestos imbéciles con carnet.
    Lejos de nosotros/as los funestos ministros de la conferencia episcopal.
    Lejos de nosotros/as los funestos mandamases de la F a e s.
    Lejos de nosotros/as los funestos adoctrinamientos.

    Salud
    Francesc Cornadó

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    1. El caso, Francesc, es que por sus frutos todo se conoce. Los frutos son nefastos, pero los orginales promotores han logrado éxito pleno: destrozarles la vida a generaciones de españoles, que, normalmente, son tan ignorantes que ni siquiera se dan cuenta del mal que les han hecho. Así son más borricos y más borregos, que de animales va todo.

      Salud también, amigo Francesc.

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  2. Buenísimo, Antonio. Y no solo pasa en España.

    Por acá hemos llegado a la instancia que ya ni los docentes piensan así que en cuanto encuentran un alumno que sí lo hace, lo bochan por insurrecto (para no decir que no entienden como ser hace eso de pensar y sacar conclusiones, oiga).

    Besooooooooooootes

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    1. Lo que pasa aquí es algo programado por determinados partidos del espectro político, como de modo cursi se suele decir, con la complicidad o indiferencia de la otra parte de dicho espectro. Hay quien achaca el desastre a cierta pedagogía fanática, pero ésta nunca habría tenido poder para ello, y ha sido sólo el instrumento de más altos designios, consistentes en cargarse el buen o muy bueno sistema educativo que existía en España, algo degradado por sucesivas reformas, pero de muy buenos resultados. ¿Qué se persigue con eso? Conseguir una incesante producción de promociones ignorantes, acríticas, indolentes, obtusas y fácilmente manipulables y adoctrinables. Y lo han conseguido. Aquí la oposición ha estado, y aún está, en parte, en el profesorado de la enseñanza media, que ha hecho lo que ha podido; la primaria, en cambio, está en manos mayoritariamente de iletrados ideologizados. Y si te sales de ahí, ya vendrá la inspección. En fin, no sé si en la Argentina será el caso parecido, pero el mal de muchos no me consuela en nada.

      Un saludo muy cordial, y gracias por el comentario.

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