miércoles, 1 de mayo de 2013

En torno al clasicismo

«No es que los griegos sean nuestros clásicos: es que, en cierto modo, los griegos somos nosotros.»
 
«[...] ocuparse del pasado es, en tal caso, ocuparse del presente. El pasado no sobrevive en el presente bajo la forma de recuerdo, sino bajo la forma de realidad.»
 
«[...] nosotros somos nuestro pasado. Pero no en forma de pervivencia arcaica. Esta idea del siglo XIX lleva siempre a la nostalgia de los tiempos heroicos y a la idea del clasicismo, a las alturas que no envejecen, que son perennes y flotan fuera del tiempo. No puede ser. Somos el pasado, porque ya no somos realmente la realidad que fue el pasado en su hora. Somos el pasado, porque somos el conjunto de posibilidades de ser que nos otorgó al pasar de la realidad a la no realidad. Por esto, estudiar el presente es estudiar el pasado, no porque éste prolongue su existencia en aquél, sino porque el presente es el conjunto de posibilidades a que se redujo el pasado al desrealizarse. El clasicismo se nutre de la idea de la pervivencia real del pasado. Por esto es siempre arcaizante. No tiene sentido. Es menester ver en el pasado, en cierto modo, lo opuesto, lo que ya no es real, y, al dejar de serlo, nos fuerza a volver a ser nosotros mismos, con las posibilidades que nos otorgó. Los griegos no son nuestros clásicos, decía; más bien, somos nosotros los griegos. Es decir, Grecia constituye un elemento formal de las posibilidades de lo que somos hoy.»
 
 
Xavier Zubiri,
«El acontecer humano: Grecia y la pervivencia del pasado filosófico»,
en Naturaleza, Historia, Dios,
págs. 312, 316 y 331, respectivamente,
Editora Nacional, Madrid, octava edición, 1981

4 comentarios:

  1. Texto sin desperdicio, como el pasado, como el presente acaso. Que éste sea el conjunto de posibilidades a que se redujo áquel al desrealizarse, daría para toda una vida de reflexión.
    Quizá llegue a ello (en el futuro, si existe) Un abrazo.

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    1. Sí que da que pensar, Amando. Pero debe verse no únicamente por el lado negativo. Se ha decaído en muchas cosas, se han perdido muchísimas más; pero también la Antigüedad dio su fruto.

      Un abrazo.

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  2. Los griegos siguen siendo vigentes porque nada ha cambiado, somos lo que éramos, los mismos anhelos y las mismas necesidades. Seguimos siendo griegos 'en el mejor de los casos' cuando no es así todo se reduce a la barbarie.
    Salud
    Francesc Cornadó

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    1. En un cierto sentido, estoy totalmente de acuerdo. Si leemos los textos éticos de Aristóteles y de Epicuro, por ejemplo, vemos que el ser humano no ha cambiado en absoluto. Pero, por otro lado, los tiempos no son los mismos, y la experiencia histórica que a ellos les tocó no es la nuestra; menos aún con la ya notoria decadencia fácilmente palpable en la que habitamos; pero es que, sin ir tan lejos tantos siglos atrás, también somos muy distintos a los hombres del Renacimiento o del Siglo de Oro.

      Salud.

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