viernes, 26 de abril de 2013

Naturaleza

Ése era el tema. Pero servidor, que se llevó el apresurado libraco a la reunión, ni encontró ocasión ni juntó ganas, ni tampoco se acordó demasiado estando en tan grata y acogedora compañía. Del gran Francisco de Medrano (a quien, si no reivindiqué como pensaba, ya lo haré de seguro) la libre recreación, sencilla y honda, de la famosa oda de Horacio Diffugere niues (Carmina IV, 7): la naturaleza como espejo de lo que no es el hombre (immortalia ne speres). ¿Qué nos queda, pues? Contemplar la belleza fugaz, pero belleza al cabo, e incesante, del mundo, y disfrutar de la compañía de aquellos que merecen la pena, como anoche fueron Alonso, Enrique, Fernando, Jesús, José Manuel, José Miguel y Ramón. Va por vosotros.
 
 
Huyó la nieve y árboles y prados
de hoja y grama se visten,
la tierra se rebeza y amenguados
los ríos no la embisten.
 
El año te amonesta que no esperes
bienes aquí inmortales
y el día, que arrebata los placeres
y gustos no cabales.
 
Amansa del hibierno yerto el frío
con favonios templados
y al verano ahuyentan del estío
los soles requemados.
 
Éste fallesce luego que el sabroso
otoño nos madura
los frutos y el hibierno perezoso
por tornar se apresura.
 
Mas los daños del tiempo, presurosas,
las lunas los reparan
y restituye el céfiro las rosas
que los cierzos robaran.
 
Nos, de peor condición, si tal vez una
a aquesta luz cedemos,
¿en qué abril, a qué viento, con qué luna
renovarnos podremos?

 
Francisco de Medrano, Diversas rimas, II, ode IV



2 comentarios:

  1. Naturalmente, Antonio. Ni abril, ni viento, ni luna, ni tan siquiera una milagrosa crema de L'Oréal. Tampoco se puede burlar al tiempo por naturales. "No way", que dirían los bárbaros. Pero en fin, en compañía de gente de buen natural, como la que nos diste la otra noche, siempre se siente uno rejuvenecido. Gracias por ello y por la naturalidad con que abordas esta entrada.

    Un abrazo.

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    1. Fernando, todo un «tour de force» (que dirían los bárbaros del otro lado del Canal) casi agotar, como has hecho, las variaciones de la palabra temática sin «degenerar» hablando de ecología...

      Bromas aparte, gracias por la acogida y por la rejuvenecedora compañía, por más que (¡a la vista está!) no la necesitemos ninguno.

      Un abrazo.

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