martes, 9 de abril de 2013

¡Examen!

Cuenta Ernst Jünger en sus memorias bélicas Bajo tormentas de acero que, aun en las trincheras, los antiguos estudiantes continuaban padeciendo aterradoras pesadillas de exámenes, de las que finalmente se despertaban aliviados ¡como soldados de la Primera Guerra Mundial! Pese al inmediato respiro, es de suponer que la metralla, los piojos o el fango por doquier harían pronto añorar incluso tan poco dulces sueños.

2 comentarios:

  1. Je, je, una prueba más de lo absurdos pero persistentes que pueden llegar a ser los miedos del ser humano.

    Un abrazo.

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    1. ¡Y que lo digas, Fernando! Pero contra los terrores y traumas que anidan tan adentro no se impone a veces la realidad exterior y los anula, por terrible que ésta sea. El caso es que la anécdota es singular y, tratándose de Jünger, totalmente verídica.

      Un abrazo.

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