martes, 12 de marzo de 2013

Canto

Es la música un arte de llegada, el arte final hacia donde todo, a sabiendas o no, se dirige a su coronación, a su colmo natural. El summum de la dicha se resuelve en canto; que no sabe agradecer el corazón mejor que clamando, rebosando, exultando en palpitaciones de alegría. «¡Ya sólo sé cantar!» concluía el moderno clásico. ¿Qué hacen, si no, los serafines ante Él?

4 comentarios:

  1. Con las cinco primeras palabras del texto, vale y sobra. Un abrazo.

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  2. Cuando escucho esta música, que parece la gloria, lo más. Me doy cuenta de que no puedo describir ningún tipo de emoción, de sentimiento. Es, como si ella lo dijera todo y a la vez, hay más por descubrir.


    Saludos.

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    1. Coincido plenamente contigo, Lourdes. Me cuesta imaginar algo más emocionante y más sublime, algo que expresa algo tan grande que no puede describirse sino sólo indicarse con el canto.

      Un saludo muy cordial, y disculpa mi tardanza en contestar.

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