jueves, 31 de enero de 2013

Lo nunca oído

––¿No oyes de pronto un ruido ensordecedor y continuo?
––Es el silencio.

miércoles, 30 de enero de 2013

martes, 29 de enero de 2013

¡Hombres!

Es notable que los que nunca en su vida han sido hombres de una sola mujer se las arreglen casi siempre para acabar con una mujer de un solo hombre.

lunes, 28 de enero de 2013

Un libro inédito de Pablo García Baena

Recién rescatado de un larguísimo e inmerecido preterimiento por parte de su autor, acaba de aparecer, publicado por la benemérita editorial Visor con un fervoroso prólogo de Luis Antonio de Villena, el poemario de Pablo García Baena titulado Repámpano (1955). Se sitúa esta obra, hasta ahora desconocida, en un lapso de tiempo fundamental entre dos de los títulos capitales en la trayectoria del poeta de Cántico: Antiguo muchacho (1950) y Junio (1957), y viene a constituir, en palabras del prologuista, «un a modo de eslabón perdido ––fundamental, ignoto, hasta ahora secreto–– del devenir poético (sinuoso como todos pero constante en el nunca defraudado compromiso acerbo con la calidad de su palabra creadora)  de uno de los más justamente aclamados ––y también justamente laureados por la crítica–– poetas contemporáneos». Debemos congratularnos, además, de que esta vez la edición de Visor esté privada de las erratas que por doquier exhibía la anterior de la Poesía completa (1940-2008), seguramente debidos a un uso chapucero de algún programa de OCR... Ofrezco el poema inicial del libro, que marca la temática del resto y que se encuadra en la línea habitual del autor y en general de los poetas de su grupo: pasión, sensualidad y sensorialidad, homoerotismo más o menos explícito; un rendido y a veces rebuscado amor por la sonoridad del vocablo, que en ocasiones se distrae de su significado; un cierto barroquismo y difusión en la forma, en permanente búsqueda de deslumbrantes y opulentas sonoridades; por último, el otoño y el desamor como temas recurrentes, en un marco de naturaleza e inconsciencia. He aquí el poema:

 
MUCHACHO CÉLERE

De pámpanos cupráceos Octubre encalvecía.
Alcatifas crujientes rendía el equinoccio
a mis pasos frenéticos de fiebre desvelada,
cuando la madrugada era un vértigo flébil de burlados deseos.
¡Oh, sí, yo recorría las sombras como ménade
de fustigados rizos como un remordimiento!
Denso tropel de arcángeles de argento ya asperjaba
la desmayada faz de la aurora opalácea
con perlería noctívaga de alquitarada urea...
La abeja aún extasiaba sus melares ensueños,
un perfume de pífanos se mimaba en las dalias
y oídos del profeta captaban los suspiros de un verano frustrado
––delicados berrinches de erecciones truncadas––.
Turbio arambel de bruma decepcionaba el oro
tardo del sol de otoño, perezoso y difuso.
Fue entonces el reencuentro,
cetrino churumbel asomado al brocal
––¡oh vertical cubóforo!–– encalado del pozo
del huerto de tu padre,
ese bruto inmediato que guardaba,
con rudo celo, a mano, el magullado tirso
de acebuche eficaz que a talanquera urge...
¡Sí, te adoré, doncel de afilados perfiles!
¡Oh hijo de la Vega de cloráceos repollos,
madre feraz de limos y melones risueños,
de opimas tomateras y chumberas barbudas,
de avisperos febriles y sonoras chicharras!
Sí, te adoré, muchacho, y mis jaculatorias
chorreaban por ti recalentados óleos.
¡Oh el dosel de tu boca!
¡Oh tus labios del zumo que escupe la granada!
¡Oh talle de palmera ensimismada y tórrida
que el céfiro cimbrea y no lo sabe!
¡Oh alabastrinos glúteos de hospitalario tacto!
¡Oh el alamar de miel, oculto a la mirada
en vano soñadora y ascética a la fuerza!
¡Oh el atanor del cuello suavísimo y esbelto,
manguera succionante de volcánicos fluidos...!
¡Que la razón ya pierdo tan sólo de pensarlo!
Pero, nada más verme,
escaldado huidor, agilísimo efebo,
lueñe muchacho célere, una vez más volabas
por la iterada vía que lleva a Villadiego.

domingo, 27 de enero de 2013

Taller de poesía

La expresión «taller de poesía» suena a sonetos fabricados con martillos y serruchos, o a reparación de alejandrinos que pierden aceite.

viernes, 25 de enero de 2013

¡Bienvenidos!

Es notorio el súbito, el repentino agrandamiento de nariz, el milagroso afinamiento del olfato que en cuestión de pocos meses, de pocas semanas, han sufrido tantos inveterados especialistas en mirar para otro lado; asombroso el cambio, asombrosa la delicada sensibilidad hacia la corrupción política experimentada por tantos. En Andalucía llevamos treinta años largos de tinglado apestoso, y ninguno de ellos ha olido nada, pese a haber oído tanto. Ahora sí. La fetidez ahora sí los rodea, los asedia, los agobia, los atufa. Es tanta la impresión en estos delicados, que algunos reaccionan transidos por una especie de ternura complacida; se escandalizan exquisitamente, como con una fina histeria contenida. Llevamos treinta años habitando el vientre hediondo de un gigantesco monstruo agusanado, pero les resulta intolerable el olor de un ratón muerto. La trompetería mediática del Régimen ha llamado a filas. ¿Sectarios? ¿Militantes no inocentes? ¿Moral hemipléjica? ¿Simples bobos útiles? ¿Paniaguados del Régimen? De todo ello un poco. Ya les han dado permiso para escandalizarse, aunque sea selectivamente. ¡Bienvenidos!, ciudadanos súbitamente sufridos, aunque seáis monoftalmos.

jueves, 24 de enero de 2013

miércoles, 23 de enero de 2013

Estadística

No es verdad, pero no me resisto a recordar esta pequeña maldad de Gracián, que corta bien por lo sano cualquier discusión de galgos y podencos, y remata audazmente la cuestión con una tajante estadística: «Son tontos todos los que lo parecen, más la mitad de los que no lo parecen».

martes, 22 de enero de 2013

Anglomanía

Reconocido o no, tácito o explícito, el primer principio asumido siempre por todo anglómano es éste: Ser inglés es más.

lunes, 21 de enero de 2013

Una décima de Jorge Guillén

LUNES
 
Abro el ojo. Susto. Impacto
De mi ser contra la nada.
¿Alarma? Corto en el acto.
Todavía es madrugada.
Como en caótica sopa
Prenatal, muelle, se arropa
Mi cuerpo entre oscuridades
Que aplacen mi alumbramiento.
¡Diez minutos! ¡Un momento!
¡Que esperen las realidades!
 
 
Jorge Guillén, Cántico,
edición de Francisco J. Díaz de Castro,
Madrid, Anaya & Mario Muchnik, 1993, p. 226



sábado, 19 de enero de 2013

Tópico

De todas las versiones o variaciones, totales o parciales, que conozco del celebérrimo tópico contenido en el epodo II de Horacio, es la de este soneto de Quevedo (infalible como siempre) la mejor de todas:
 
 
A UN AMIGO QUE RETIRADO DE LA
           CORTE PASÓ SU EDAD
 
Dichoso tú, que, alegre en tu cabaña,
     mozo y viejo aspiraste la aura pura,
     y te sirven de cuna y sepoltura
     de paja el techo, el suelo de espadaña.
En esa soledad, que, libre, baña
     callado sol con lumbre más segura,
     la vida al día más espacio dura,
     y la hora sin voz te desengaña.
No cuentas por los cónsules los años;
     hacen tu calendario tus cosechas;
     pisas todo tu mundo sin engaños.
De todo lo que ignoras te aprovechas;
     ni anhelas premios ni padeces daños,
     y te dilatas cuanto más te estrechas.

viernes, 18 de enero de 2013

jueves, 17 de enero de 2013

Mínima teología

Si, como creen los calvinistas, el dinero y el éxito social son muestras evidentes del favor de la Divinidad, no habría nacido Cristo en una cuadra sino en un palacio, y habría sido hijo de Herodes y no de un humilde carpintero.

martes, 15 de enero de 2013

domingo, 13 de enero de 2013

El alimento del alma

Afirma Sócrates en el Protágoras de Platón que «el alma se alimenta de enseñanzas». Cabría advertir que el alma también se nutre de músicas, por ejemplo: es decir, de entusiasmos o delirios, además de sensateces y razones. La racionalidad exhaustiva, sin pasión, la insistencia en lo excluyentemente apolíneo es lo que Nietzsche denunciaba como el comienzo de la decadencia, cuyo padre bien pudo ser Sócrates y toda su progenie, pero cuya inevitabilidad está determinada por el destino de Occidente.

Atina Nietzsche de modo indiscutible en su denuncia de la exclusividad de lo apolíneo en Sócrates y en Platón, que conlleva el rechazo de lo dionisíaco. En el Simposio, no sólo vence Sócrates a los que representan la sabiduría trágica y cómica (y además en su propio terreno: en la juerga nocturna impregnada de vino que se celebra en casa del poeta vencedor en el certamen de las Leneas), sino que, de modo muy gráfico, Sócrates es el único que, ya al amanecer, no se encuentra borracho, deja dormidos a todos los que no se habían ido y puede retomar su actividad diurna sin más novedad, después de acudir al santuario de Apolo Liceo y lavarse. Alcibíades nos informa fehacientemente en aquel diálogo de su impasibilidad ante los efluvios de Baco: no importa cuánto beba, jamás se deja perturbar por el vino.

La exclusividad de lo apolíneo es, por cierto, una perversión de lo apolíneo, que precisamente no excluye sino que requiere (como un polo a otro polo) de la embriaguez y el desenfreno, del instinto y el caos. No en vano, en Delfos se rendía culto a Dioniso durante los meses de invierno en que el dios de la lira viajaba hasta la tierra de los hiperbóreos. No obstante esto, también lo apolíneo tiene su propia embriaguez, su particular exceso, su otra ebriedad.

jueves, 10 de enero de 2013

Perfección imparable

Los remotos perversores del así llamado «sistema educativo» han conseguido ahora un grado aún mayor de perfección que los precedentes: la del alumno que ya se muestra orgulloso de su ignorancia. Aunque pueda pensarse que no cabe perfección mayor, sabemos por experiencia que la realidad, aquí, supera siempre toda capacidad de sorpresa.

lunes, 7 de enero de 2013

jueves, 3 de enero de 2013

Imágenes

¿Una imagen vale más que mil palabras? Más cierto aún es que una imagen miente más que mil palabras.