domingo, 29 de diciembre de 2013

Eppur si scalda!

Calentólogos en apuros... y den gracias a que allí es verano... Curioso que de ese calentamiento global provocado por el ser humano (la peor plaga del planeta) resulte un aumento del hielo. Ciertamente, ese pertinaz elemento no debería estar ahí, al menos en su estado sólido... Pero ¿qué son los datos, las groseras evidencias tangibles, ante una teoría tan acabada y científica?:  Eppur si scalda!

viernes, 27 de diciembre de 2013

Desdichados

Desdichados los desdichados, porque siempre vivirán con desconfianza la poca dicha que posean.

viernes, 20 de diciembre de 2013

domingo, 15 de diciembre de 2013

martes, 10 de diciembre de 2013

¡Ah, el tiempo, el tiempo!

COPLA AL ESTILO (CREO)
DE JAVIER SALVAGO

Si mi vida es un cigarro
fumado hasta la mitad,
la ceniza de mis años
¿a dónde ha ido a parar?
(Cenicero es la memoria
para el que mira hacia atrás.)

lunes, 9 de diciembre de 2013

¡Ah, el tiempo!

Leo en el primer verso de una sextina de Fernando Ortiz:

       Nunca sabremos nada sobre el tiempo.

¡Hombre, don Fernando! ¿Quién a estas alturas no sabe al menos cómo se las gasta (y las desgasta) el dichoso tiempo?

viernes, 6 de diciembre de 2013

Un poema de Juan Ramón Jiménez

LA RAÍZ MÍA

La luz ¿es de todas partes?
¡Que no, que tiene raíz!
Su corazón repartido
distinto tiene el latir.

Ella es quien crea el espacio,
signando al dios del aquí;
nuevas sístoles y diástoles
palpitando en su confín.

Cada luz con cada tierra,
cada espacio en su sentir...
mas los infinitos todos,
todos confluyen en mí.

En mí, la flor desasida
y arraigada en su vivir,
plena de estrellas y soles,
rayos y lunas sin fin.

Juan Ramón Jiménez, Una colina meridiana (1942-1950)

jueves, 5 de diciembre de 2013

Realismo

El realismo sucio suele tener mucho de suciedad y poco de realidad. Aunque bien es cierto que la realidad actual es bastante sucia.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Epitafio IX

EPITAFIO PARA UN ASESINO

Cuando el gusano acabe con el cuerpo,
seguirá con el alma el que es eterno.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Una cita de León Felipe

Ahora a mí me sucede
lo contrario que al hidalgo manchego:
que tomo por rebaños
a los ejércitos.

Léon Felipe, Versos y oraciones de caminante (1920)

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Heráclito vía Borges

Nadie es el mismo dos veces para bañarse en el mismo (u otro) río. Nadie es dos veces el mismo alguien.

martes, 26 de noviembre de 2013

Epitafio VIII

EPITAFIO EN UNA TUMBA SIN NOMBRE

A todos nos iguala el mismo olvido:
¿qué ganas con saber quién yo haya sido?

lunes, 25 de noviembre de 2013

Una duda me corroe

A ver si alguien me lo aclara, en caso de que alguien lo tuviera claro: si Escocia se independiza, la Union Jack perdería la cruz de San Andrés y su elegante azul marino... ¿Se quedarían los ingleses con las cruces cruzadas de San Jorge y San Patricio (correspondiente al trocito que conservan de Irlanda) sobre un decolorado, despintado fondo blanco? ¿No sería como la bandera imperial nipona dibujada por un niño de tres años? ¿No se parecería peligrosa, hilarantemente al esquema de un tablero de tres en raya? No caerá esa breva, pero la duda maliciosa me corroe.

Epitafio VII

EPITAFIO DE UN CREYENTE

Desde que me morí,
vivo en sitios mejores.
No soy quien yace aquí.
Ahórrate las flores.

domingo, 24 de noviembre de 2013

sábado, 23 de noviembre de 2013

Epitafio VI

EPITAFIO DE UN ATEO, 2

Confirmado: Dios no existe,
pero, como ya estoy muerto,
ni estoy alegre ni triste.

viernes, 22 de noviembre de 2013

jueves, 21 de noviembre de 2013

Epitafio V

EPITAFIO DE UN SINDICALISTA DEL RÉGIMEN

Se me clavó un langostino
que sin pelar me comí
(con tal ansia lo engullí)
y me horadó el intestino.
Por eso me encuentro aquí.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Unas coplas de Manuel Machado

Es bien sabida la predilección que, dentro de su variopinta y al mismo tiempo unitaria obra, tiene Manuel Machado por la poesía popular, concretamente flamenca; el gran poeta sevillano se sitúa en ella en el lugar del eterno cantor anónimo, que con una sencillísima pero suficiente estructura estrófica es capaz de llegar a lo más hondo (o jondo) del alma humana. Selecciono algunas composiciones en las que el sempiterno hermano de su hermano deja mover su pluma al compás del estro del pueblo sencillo, sin renunciar nunca a la exquisitez formal que en todo lugar lo caracteriza. Pertenecen, cómo no, a su Cante hondo (1916), y algunas se cuentan entre las más famosas y celebradas de su autor. En la pequeña serie numerada que se ofrece a continuación, he procurado abarcar los distintos temas que cubre esta señalada faceta de la poesía de Manuel Machado: el previsible tema del amor imposible (2), el del desamor (6,7), el de la pasión excesiva (9); el tema de la vida nocturna, bohemia y canalla (2, 4, 5); un arraigado y elegante, aunque perplejo, escepticismo, muy caracteristico de esta etapa de nuestro autor (10, 11), que no excluye llamar al pan pan y al vino vino (3, 12); una muy machadiana reflexión sobre el tiempo y la identidad (1); e incluso un desgarrador quejío (8) con trasfondo de denuncia social, en una seguiriya gitana que tan bien podría entonarse acompañada de la guitarra. Nótese, por último, que dos de las siguientes coplas son bien conocidas: la 6, que su hermano Antonio, con el que tanto colaboró, remató tal vez de modo más exitoso; y la 9, que recibió años después una versión a cargo de un famosísimo cantaor que todos reconocerán. He aquí ya la pequeña antología:

(1)
El que un día dijo adiós
nunca vuelve siendo el mismo:
es otro, no el que partió.

(2)
Cuando estás despierta, duermo;
cuando duermes, velo yo:
que yo sea tan juerguista
no conviene a nuestro amor.

(3)
Lo mires como lo mires
y lo vuelvas a mirar,
el que no llora, no mama:
¡fijate si llorará!

(4)
En el cuarto' los cabales
los flamencos se apretujan
como pollos en corrales.

(5)
¡Mujer, déjame en la cama,
que aunque sea mediodía,
aún me dura la resaca!

(6)
En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día...
¡no veas lo que costó!

(7)
¡Mira si yo te he amao,
que de mi casa a la tuya
ocho suelas he gastao!

(8)
Ya he entregao en Hacienda
la declaración,
¡que las fatiguitas, niña, de la muerte
he pasaíto yo!

(9)
Tengo que hacer un rosario
con tus dientes de marfil...
y cuando tengas que usarlos,
me los vuelves a pedir.

(10)
Tú lo sabes, yo lo sé,
luego los dos lo sabemos...
pero no recuerdo qué.

(11)
De lo que dice la gente,
yo nunca me creo ,
porque una mitá es mentira
y la otra no es verdá.

(12)
La felicidad completa:
una morena del brazo
y la cartera repleta.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Greguería

Lo que para el poeta es ocasionalmente la inspiración debe de ser la continua respiración de los ángeles.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Epitafio III

EPITAFIO DE UN MATERIALISTA

Aunque me ves de este modo,
mis átomos se disgregan
y a otros cuerpos se agregan.
Nunca moriré del todo.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Vindicación del marfil

¿Recluirse, acorazarse en la torre de marfil? ¿Ascender por ella hacia lo más alto, hasta la cercanía del sol y la luna y las estrellas? ¿Convivir sólo con aquellos semejantes de buena voluntad, con quienes aman lo divino que hay en lo humano? ¿No condescender a bajar de ella sino en lo estrictamente imprescindible? Por supuesto: la torre se alza entre la gigantesca inmundicia del erial infecto de la sociedad de hoy.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Punto de inflexión

Las causas son obviamente anteriores, pero podemos hallar un punto de inflexión: el día primero en que un profesor tuvo miedo de entrar en el aula a dar clase a sus alumnos, se verificó la imparable y deliberada destrucción de la enseñanza en España.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Epitafio II

EPITAFIO PARA UN REDOMADO VAGO

Descansa en lecho eterno al fin en paz
quien en vida no supo qué es cansarse,
extenuado de tanto descansar.

martes, 12 de noviembre de 2013

Lamento della Ninfa

Así se llama el poema escrito por Ottavio Rinuccini al cual puso música Claudio Monteverdi en su octavo libro de madrigales, llamado Madrigali guerrieri e amorosi y que supone una de las cimas de su arte. Reproduzco la pieza y pongo entre corchetes los versos que no se cantan en la versión que se enlaza más abajo. A continuación de la misma ensayo una traducción; aunque es meramente informativa (el texto se entiende bastante bien, pero puede haber expresiones algo oscuras), he tratado de reproducir la métrica, sin mayores pretensiones; no he evitado la aparición de alguna rima.

LAMENTO DELLA NINFA

[Non havea Febo ancora
recato al mondo il dì,
ch'una donzella fuora
del proprio albergo uscì.

Sul pallidetto volto
scorgeasi il suo dolor,
spesso gli venia sciolto
un gran sospir dal cor.

Sì calpestando i fiori
errava or quà or là,
i suoi perduti amori
così piangendo va:]

«Amor», dicea e 'l piè,
mirando il ciel, fermò,
«Dove, dov'è la fè
che 'l traditor giurò?»

Miserella, ah più no, no,
tanto gel soffrir non può.

«Fa che ritorni il mio
amor com'ei pur fu,
o tu m'ancidi ch'io
non mi tormenti più.

Non vo' più ch'ei sospiri
se non lontan da me,
no, no che i martiri
più non darammi affè.

Perchè di lui mi struggo,
tutt'orgoglioso sta,
che si, che si se 'l fuggo
anchor mi pregherà?

Se ciglio ha più sereno
colei che 'l mio non è,
già non rinchiude in seno
amor si bella fè.

Né mai sì dolci baci
da quella bocca avrai,
né più soavi, ah, taci,
taci, che troppo il sai.»

[Sì, tra sdegnosi pianti,
spargea le voci al ciel;
così nei cori amanti
mesce amor fiamma e gel.]


LAMENTO DE LA NINFA

[Aún no había Febo
traído al mundo el día,
que fuera una doncella
de su albergue salió.

A su pálido rostro
asomaba el dolor,
y a menudo un suspiro
grande su pecho daba.

Andando entre las flores
erraba aquí y allá,
sus perdidos amores
así llorando va:]

«Amor» -dijo, y detuvo
el pie mirando al cielo-
«¿Dónde, dónde la fe
que el traidor me juró?»

Pobrecilla, no puede
con tanto sufrimiento.

«Haz que retorne a mí
mi amor, como antes fuera,
o mátame, que yo
no me atormente más.

No quiero que él suspire
si no es lejos de mí,
no, no que aquel martirio
no vuelva yo a pasarlo.

Porque por él me muero
todo orgulloso está;
¿tal vez si de él me alejo
aún me rogará?

Si ella tiene un mirar
más sereno que el mío,
no albergará en su seno
amor de tanta fe.

Ni unos besos tan dulces
de esa boca tendrá,
ni más suaves, ¡ah!, calla,
que él de sobra lo sabe.»

[Así, entre amargos llantos
su voz lanzaba al cielo;
así en pechos amantes
mézclase fuego y yelo.]

Oigan la versión de este madrigal por el grupo L'Arpeggiata, en la voz de la apasionada, fantástica Nuria Rial. Ella es la ninfa en la que pensaba Monteverdi.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Epitafio

EPITAFIO PARA UN SOÑADOR

Aquí yace un soñador.
Que metan ruido no importa:
si en vida no despertó,
no cuiden que lo haga ahora.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Variaciones sobre un tema de Adorno

Hay ocasiones en que un cuaderno se convierte en hogar, en patria íntima: cuando el entorno es inhóspito, hostil o simplemente indiferente; cuando nos circunda lo anodino, lo anónimo, lo rutinario; cuando estamos lejos; allí, en un breve remanso, en un rato de paréntesis o en unas horas desiertas. Las páginas se abren con una sonrisa: hojas en blanco o ya surcadas por la pluma. Nadie está solo si está consigo. Me hallo en casa.

sábado, 9 de noviembre de 2013

viernes, 8 de noviembre de 2013

Un epigrama de Marcial

Cur non mitto meos tibi, Pontiliane, libellos?
     Ne mihi tu mittas, Pontiliane, tuos.

¿Que, por qué, Pontiliano, no te remito mis libros?
     Para que tú a mí no me remitas los tuyos.

Marco Valerio Marcial, Epigramas, VII, 3

jueves, 7 de noviembre de 2013

Cierra

Cuando un libro deja de hablarnos, conviene dejarlo; lo contrario es empeñarnos en leer letra muerta: en otra ocasión retomaremos el diálogo. Porque los libros nos llaman. Es el libro el que encuentra al lector.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

La Edad de Oro

THE GOLDEN AGE

A while ago I was in the train, and getting near Sligo. The last time I had been there something was troubling me, and I had longed for a message for those beings or bodiless moods, or whatever they be, who inhabit the world of spirits. The message came, for one night I saw with blinding distinctness, as I lay between sleeping and waking, a black animal, half weasel, half dog, moving along the top of a stone wall, and presently the black animal vanished, and from the other side came a white weasel-like dog, his pink flesh shining through his white hair and all in a blaze of light; and I remembered a peasant belief about two faery dogs who go about representing day and night, good and evil, and was conforted by the excellent omen. But now I longed for a message of another kind, and chance, if chance there is, brought it, for a man got into the carriage and began to play on a fiddle made apparently of an old blacking-box, and though I am quite unmusical the sounds filled me with the strangest emotions. I seemed to hear a voice of lamentation out of the Golden Age. It told me that we are imperfect, incomplete, and no more like a beautiful woven web, but like a bundle of cords knotted together and flung into a corner. It said that the world was once all perfect and kindly, and that still the kindly and perfect world existed, but buried like a mass of roses under many spadefuls or earth. The faeries and the most innocent of the spirits dwelt within it, and lamented over our fallen world in the lamentation of the wind-tossed reeds, in the song of the birds, in the moan of the waves, and in the sweet cry of the fiddle. It said that with us the beautiful are not clever and the clever are not beautiful, and that the best of our moments are marred by a little vulgarity, or by a needle-prick out of sad recollection, and that the fiddle must ever lament about it all. It said that if only they who live in the Golden Age could die we might be happy, for the sad voices would be still; but they must sing and we must weep until the eternal gates swing open.


LA EDAD DE ORO

Hace un tiempo iba yo en tren, y acercándome a Sligo. La última vez que había estado allí algo me había estado preocupando, y había anhelado un mensaje de aquellos seres o estados de ánimo incorpóreos, o lo que quiera que sean, que habitan el mundo de los espíritus. El mensaje llegó, pues una noche vi con claridad cegadora, mientras yacía entre dormido y despierto, un animal negro, medio comadreja, medio perro, moviéndose por lo alto de una pared de piedra, y al poco el negro animal se esfumó, y desde el otro lado vino un perro blanco parecido a una comadreja, su carne rosada brillando a través del blanco pelo, y todo en una llamarada de luz; y recordé una creencia campesina acerca de dos perros encantados que van por ahí representando el día y la noche, el bien y el mal, y me sentí confortado por tan excelente presagio. Pero ahora anhelaba un mensaje de otra especie, y la casualidad, si la casualidad existe, lo trajo, pues un hombre entró en el vagón y empezó a tocar un violín hecho al parecer con una vieja caja de betún, y aunque soy bastante amúsico, los sonidos me llenaron de las más extrañas emociones. Me pareció oír una voz de lamento procedente de la Edad de Oro. Ella me dijo que somos imperfectos, incompletos, y que ya no somos como una hermosa tela tejida, sino como un manojo de cuerdas anudadas juntas y arrojadas a un rincón. Dijo que el mundo todo fue una vez perfecto y benigno, y que todavía el mundo benigno y perfecto existía, pero sepultado como un montón de rosas bajo muchas paladas de tierra. Las hadas y los más inocentes de los espíritus habitaban en él, y se lamentaban de nuestro caído mundo en el lamento de las cañas agitadas por el viento, en el canto de los pájaros, en el gemido de las olas, y en el dulce llanto del violín. Dijo que entre nosotros los hermosos no son inteligentes y los inteligentes no son hermosos, y que nuestros mejores momentos los estropea un poco de vulgaridad, o el alfilerazo de un triste recuerdo, y que el violín debe siempre lamentarse de todo ello. Dijo que sólo con que los que viven en la Edad de Oro pudieran morir, podríamos ser felices, pues las voces tristes callarían; pero ellas deben cantar y nosotros llorar hasta que las puertas eternas giren y se abran.

William Butler Yeats, The Celtic Twilight, 1893

lunes, 4 de noviembre de 2013

ES LA LEY

ES LA LEY manifiestan sesudos comentaristas. ES LA LEY, dicen: así, todo con mayúsculas, lo he visto escrito por cierto meapilas (apelativo que él suele endilgar a otros) que se pone estupendo con lo del Estado de Derecho, sin tener ni repajolera de lo que eso es, a tenor de lo que comenta. ES LA LEY dicen, manifestando su hondo pesar por que pongan en la bendita calle (ipso facto y sin dilación alguna, no como en otros casos menos graves) a asesinos que no deberían salir jamás de la trena, pero que engrosarán gradualmente el número de liberados en una amnistía encubierta y vergonzosa, fruto de una negociación con muertos sobre la mesa. ES LA LEY, y el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo dixit. Ahora bien, dejada a un lado la cuestión de que la sentencia no es vinculante, dejada a un lado la cuestión de que es jurídicamente discutible, dejada también la no menos importante cuestión de que España es (y debería portarse como tal) un Estado soberano con sus tribunales propios, dejando a un lado todo eso, nótese cómo estos exquisitos acatadores de sentencias no exclamaban su ES LA LEY cuando la reciente campaña contra los desahucios o cuando algunos políticos y sus familias (i.e. personas también con derechos, como los terroristas) eran acosados con métodos tipo kale borroka o directamente filonazis. TAMBIÉN ERA LA LEY, y también era (o se supone) un Estado de Derecho. Sin embargo, obviamente, no era lo mismo, y su amplia visión del Derecho les permite concebir un imperio de la ley intermitente que está, desaparece y luego vuelve a estar, según convenga a las estrategias para recuperar el poder y a las tácticas del momento. El caso es que a gran parte de los ahora bruscamente preocupados por los desahucios (concretamente desde que un partido de los de su bando perdiera el poder) se les da una higa los desahuciados, sectariamente odian a los desahuciadores siempre que no sean de los suyos y aplauden con sordina que los que han manchado sus manos de sangre gocen de libertad y se regodeen en sus crímenes, porque en el fondo tienen mucho en común con ellos, cuando no casi todo. Ejercicio gigantesco de hipocresía el practicado estos días en la pobre España: por un lado, la de los que se alegran en secreto de la suelta infumable, que legitima el asesinato como forma de hacer política; por otro, la de los que efectivamente les dan larga a los asesinos, fingiendo fementidamente una inevitabilidad que no existe.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Limpiar pescado

Así se titula el volumen donde un llamado poeta contemporáneo reúne sus producciones hasta la fecha. El exquisito título, tan refinada metáfora, connota hábilmente una labor de paciente selección y depuración, si bien un poco asquerosa, pero que, más allá de lo culinario, ingresa en una fría asepsia quirúrgica. El lector avisado comprende (y aprecia) al instante la dicha metáfora con sólo echarse a la cara la portada del libro del vigoroso poeta de la experiencia. A este conocido autor (muy bien relacionado, por supuesto, dentro del Régimen, y que continúa en activo aun después de este tour de force) pueden recomendársele, ahondando en la fructífera vena ya abierta por él, los siguientes títulos para uso futuro: Pelar patatas (o cebollas), Cepillarse los dientes, Reventarse un grano o, ya definitivamente, Dar del cuerpo.

jueves, 31 de octubre de 2013

Generación basura

Generación basura. Banda de niñatos indemnes e inmunes apedrean a un transeúnte porque los ha mirado mal. Generación basura. Vaso de cubata arrojado (porque sí) desde un coche que pasa a toda tralla a los pacíficos ocupantes de una terraza. Generación basura. Alumnos instalados en la perrez y la ignorancia desde la más tierna y picardeada infancia. Generación basura. Terroristas amateurs prenden fuego con gasolina a una feria del libro. Generación basura. Adolescente antisocial agrede a su profesor y a, consecuencia de ello, el agredido es ninguneado por la Inspección y acosado telefónicamente por la dirección del Centro. Generación basura. Orgía de decibelios de reguetón matón y de sustancias habituales. Generación basura. Desconozco la vergüenza. Generación basura. Infinito desprecio por la decencia, la justicia, la razón, la belleza, el saber. Generación basura. Que el Estado me mantenga mientras no doy golpe. Generación basura. Que mis papás me den la razón ciegamente, aun en los peores crímenes. Generación basura. Esta noche muchos, useña y tercermundistamente disfrazados de zombis, chupasangres y demás seres deformes, dan por una vez la auténtica y verdadera imagen de sí mismos.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Abgrund

Leí hace unos días estos versos que son parte de un poema de Christoph Meckel:

          Der Satz heißt:
          Im Abgrund findet sich wieder
          Was in der Höhe verlorenging.

Cuaderno ático», nº 2, página 26.)
Podemos traducirlos así:

          Reza el dicho:
          En el abismo se reencuentra
          lo que en la altura se perdió.

Ciertamente muchas cosas han bajado perdidas desde esa altura, pero el abismo (á-byssos, ab-Grund, sinfondo) no proporciona base ni fundamento, no ofrece un suelo firme sobre el que recaiga la caída. Bien es cierto que hay encuentros, insólitos o anodinos, benignos o terribles, y felices hallazgos. Pero ni el que encuentra ni lo encontrado se encuentran en ningún lugar; su habitación son el vacío y el vértigo: todo es gravísimo y bracea y patalea y gesticula y vocea en el vacío sin referencias, o bien permanece quieto, como si no cayera. Pero todo cae, sin embargo, y lo máximamente grave parece máximamente inmóvil. Ya no existen encuentros en una tierra firme. Ya no existe tierra, no existe sustento. Ya no hay hogar. Ese terrible ya marca el inicio irrevocable de la era del nihilismo.

jueves, 24 de octubre de 2013

Un soneto de Evaristo Carriego

Hace ahora 25 años que lo leí en la obra de Borges que lleva su nombre, Evaristo Carriego. Es uno de los poemas que más hondo me han llegado nunca: es claro, es modesto, es sencillo como la sobremesa que evoca, pero es también, y asombrosamente, perfecto. Tiene ese dejo parsimonioso de la gente de antaño. Toda una inveterada filosofía se encierra en él, pero no es un alegato abstracto: un hombre cabal y sufrido está ahí de cuerpo entero, sin alharacas ni estridencias, y nos comunica una vida. Como atinadamente comenta Borges, carga destino:

DE SOBREMESA

Anoche, terminada ya la cena
y mientras saboreaba el café amargo,
me puse a meditar un rato largo:
el alma como nunca de serena.

Bien lo sé que la copa no está llena
de todo lo mejor, y sin embargo,
por pereza quizás, ni un solo cargo
le hago a la suerte, que no ha sido buena...

Pero como por una virtud rara
no le muestro a la vida mala cara
ni en las horas que son más fastidiosas,

nunca nadie podrá tener derecho
a exigirme una mueca. ¡Tantas cosas
se pueden ocultar bien en el pecho!

martes, 22 de octubre de 2013

Lluvia

Ya llueve, llueve por fin, y aquí en el Sur por fin ha comenzado el Otoño, y vuelan las hojas, ya a finales de Octubre, por primera vez; vuelan las hojas, disparadas por un viento furioso, por una lluvia furiosa, por una lluvia de todos los demonios. ¡Que se los lleve a todos, a todos, con la salud de su cólera transparente!: a los demonios de la podre y la carcoma, a los demonios de la parálisis, a los demonios del vacío y la luz estéril, a los demonios de la separación y el encono, a los demonios del sectarismo y la mentira, a los aún peores de la ceguera ante la verdad: ¡que aúllen asfixiados con el bufido del hierro candente sumergido en el agua! Llueve, llueve por fin: ¡oh viento, oh agua, oh fuego de la tormenta, que todo lo barra y lo purifique vuestro océano graneado, esparcido como simiente celeste sobre la árida faz reseca de la sedienta tierra!

Lema para conversos ma non troppo

Es de notar el gran número de comunistas que, desde la caída del Muro, y por obvias razones totalitarias, liberticidas y anticristianas, vienen optando por convertirse al islam. El lema de estos neomusulmanes (que, después de todo, no han viajado tanto) podría ser parecido a un antiguo refrán: De la checa a la Meca.

lunes, 21 de octubre de 2013

domingo, 20 de octubre de 2013

Otro soneto de Unamuno

    HAZA CASTELLANA

    Haza de ingrata y terca pesadumbre,
renuente a la labor, rudo terruño,
sembróte el labrador con recio puño,
mas no mudaste de hambre su costumbre.

    Castellano solar, ni media azumbre
te estruja el ganapán: por eso gruño,
con mi puño te reto y refunfuño,
vetusta ara, de la Historia cumbre.

    Ara de mi Castilla noble y llana,
¿por qué a tus hijos dejas sin consuelo,
poblándoles la troj de telarañas?

    ¡Pues no, Señora, no me da la gana!,
y mi rezo venganza clama al Cielo:
¡hiervan de comuneros las Españas!

Miguel de Unamuno, Rosario de sonetos líricos, 1911

sábado, 19 de octubre de 2013

Forma

No diré perfección formal, diré Gerardo Diego. No una perfección rotunda, pétrea, sino alada y aérea; de tan proteica transparencia, que se diría superficial; sin embargo, aunque su verso es cristalino, es de cristal humano, cercano. Prácticamente todo estilo y toda forma conocidas cumplen en él su cima; sin excluir innovaciones prosódicas que no quedan precisamente en meros experimentos. Tan maestro es de la métrica, el tono y la estructura compositiva, que su embelesadora facilidad puede ocultar el fondo, y parecer liviano o frívolo, sin serlo, como el toreo grácil y elegante, pero de salón. En cierto modo, ¿no es un gran triunfo de artífice?: lograr un arte tan soberbio, que llegue a eclipsar, a desmentir, todo lo que no sea artificio.

jueves, 17 de octubre de 2013

Un soneto de Unamuno

    PAZ DE GUERRA

    Almas de Dios que bajo el recio hostigo
del cielo atravesáis esta galerna
de la vida que pasa hacia la eterna
llevando rumbo; cuando ya al abrigo

    estéis seguras en el puerto amigo,
la nave ––destrozados la cuaderna
y el gobernalle, que ya no gobierna––
en jirones cual ropa de mendigo,

    y con el pecho de onda amarga lleno
en él se mezclará a vuestra alegría
cierto pesar; añoraréis el trueno

    de tempestad, pues que de paz el día
si es dulce es porque hacemos en su seno
con la pasada guerra poesía.

Miguel de Unamuno, Rosario de sonetos líricos, 1911

miércoles, 16 de octubre de 2013

Una máxima

Una máxima no absoluta, pero sí general: hacerlo todo como esos toreros que torean tan fácil, que parece fácil. No la habría aceptado Unamuno, ciertamente: por demasiado corazón; pero es precisamente la adecuada a temperamentos desmesurados: de la excesiva intensidad se despojarían de lo justo, sin caer en la frivolidad o la frialdad que temen. Claro que hoy en día (no estamos en el siglo XIX) no es precisamente corazón lo que suele sobrar a los poetas.

martes, 15 de octubre de 2013

jueves, 10 de octubre de 2013

El pirómano bombero

SOBRE LA CONVOCATORIA DE HUELGA DE LOS SINDICATOS
DEL RÉGIMEN, DIZQUE POR LA EDUCACIÓN PÚBLICA

Es un caso estrafalario,
e imposible de tragar,
que el pirómano incendiario
que el incendio provocó
ahora lo venga a apagar.
¡Que no lo trago! ¡Que no!

Dedicatoria juanramoniana para un libro de poemas

A la intensa minoría.

lunes, 7 de octubre de 2013

Un aviador irlandés prevé su muerte

AN IRISH AIRMAN FORESEES HIS DEATH

I know that I shall meet my fate
Somewhere among the clouds above;
Those that I fight I do not hate,
Those that I guard I do not love;
My country is Kiltartan Cross,
My countrymen Kiltartan's poor,
No likely end could bring them loss
Or leave them happier than before.
Nor law, nor duty bade me fight,
Nor public men, nor cheering crowds,
A lonely impulse of delight
Drove to this tumult in the clouds;
I balanced all, brought all to mind,
The years to come seemed waste of breath,
A waste of breath the years behind.
In balance with this life, this death.


UN AVIADOR IRLANDÉS PREVÉ SU MUERTE

Sé que hallaré mi destino
en algún sitio arriba entre las nubes;
a aquellos que combato no odio,
a aquellos que defiendo no amo;
mi patria es Kiltartan Cross,
mis compatriotas los pobres de Kiltartan,
ningún final posible podría causarles pérdida
o hacerlos más felices de lo que eran.
Ni ley ni deber me ordenaron luchar,
ni hombres públicos ni masas que aplaudieran,
un solitario impulso de delicia
me llevó a este tumulto entre las nubes.
Todo lo sopesé, todo lo tuve en mente:
vanos me parecieron los años venideros,
vanos los años precedentes.
En equilibrio con esta vida, esta muerte.

William Butler Yeats, The Wild Swans at Coole, 1919

domingo, 6 de octubre de 2013

Escritura, sepultura

«A mí no me interesa ver muertos definitivamente mis poemas... quiero decir publicados.»

Federico García Lorca, de una carta a Jorge Guillén
fechada en Granada en enero de 1927.

miércoles, 2 de octubre de 2013

La explicación del dicho

El caballo del malo siempre corre menos porque ha de cargar con el peso enorme de todos sus crímenes.

viernes, 27 de septiembre de 2013

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El fomento del turismo cultural según la burocracia

Cartel en la puerta (obviamente cerrada) del Museo Municipal de X, este verano; venía a decir así: «El Museo permanecerá cerrado los sábados, domingos y festivos». Es fácil imaginar que, lógicamente, las aglomeraciones de turistas aporreando la puerta, ansiosos por contemplar las maravillas que contiene (y que nunca veré, por cierto) deben de producirse los lunes o los martes (siempre que sean laborables) a eso de las 8 de la mañana.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Antiheraclítea

El camino hacia arriba y el camino hacia abajo no son el mismo camino, que hacia arriba cuesta más.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Un poema de Yeats

THE LIVING BEAUTY

I bade, because the wick and oil are spent
And frozen are the channels of the blood,
My discontented heart to draw content
From beauty that is cast out of a mould
In bronze, or that in dazzling marble appears,
Appears, but when we have gone is gone again,
Being more indifferent to our solitude
Than 'twere an apparition. O heart, we are old;
The living beauty is for younger men:
We cannot pay its tribute of wild tears.

 
LA BELLEZA VIVIENTE

Mandé, pues la torcida y el aceite se gastaron
y están helados los canales de la sangre,
a mi descontento corazón se contentase
con la belleza que arroja un molde
en bronce, o la que en mármol deslumbrante se aparece,
se aparece, pero, al marcharnos, otra vez se marcha,
siendo más indiferente a nuestra soledad
que como aparición. Oh corazón, ya somos viejos;
la belleza viviente es para los jóvenes:
no podemos pagar su tributo de furiosas lágrimas.

William Butler Yeats, The Wild Swans at Coole, 1919


domingo, 15 de septiembre de 2013

Melancolía en dos dimensiones

Tras el repaso y recuento veraniego de los libros que hay en casa, dos conclusiones: 1ª, casi no me queda espacio para tantos como se acumulan; 2ª, la más melancólica: casi no me queda tiempo para llegar a leerlos todos.

viernes, 13 de septiembre de 2013

jueves, 12 de septiembre de 2013

Aggiornamento

Como bien ha visto mi buen amigo José Miguel Ridao, los comentarios rápidos hechos a ordenador no deben llamarse ya «a vuela pluma», sino «a vuela tecla».

miércoles, 11 de septiembre de 2013

martes, 10 de septiembre de 2013

lunes, 9 de septiembre de 2013

Fuegos de palabras

Hay juegos y fuegos de palabras, pero éstos últimos no son siempre sólo de artificio.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Reinicio

Escribir un blog es como montar en bicicleta: un equilibrio inestable. Tiene la ventaja de que, con un poco de pedaleo, va marchando solo, como si la inercia del movimiento fuese su estado natural. Pero, si nos apeamos de él, reiniciar la marcha es más difícil, porque el pedaleo ha de ponerse a tono con la velocidad requerida. Aunque hay otra cosa más: si viajo en bicicleta, me fijo en el camino y en el paisaje; si me apeo de ella, me fijo en la bicicleta, y, bien mirado, ¿hay algo más absurdo que una bicicleta?

sábado, 22 de junio de 2013

Dialoguillo logsero

PROFESOR: A ver, Fulanita, ¿tú que has respondido en la actividad 3?
ALUMNA: No la he hecho, maestro, se me ha olvidado.
P.: Pero eso no puede ser, las actividades eran para hoy.
A.: ¡A ver, maestro, se me han olvidado! ¿Qué culpa tengo yo si se me olvidan?

lunes, 17 de junio de 2013

Letanía del Sistema Antieducativo

Lejos de nosotros/as la funesta manía de pensar.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de trabajar.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de esforzarse por hacer bien las cosas.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de asumir responsabilidades.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de respetar al/a la prójimo/a (no digamos amarlo/a).
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de valorar el saber.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de valorar el arte y la cultura.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de tomarse las cosas serias con la debida seriedad.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de callarse cuando toca y escuchar al/a la que sabe más que uno/a.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de preferir alguna vez el silencio al berrido continuo.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de preferir el orden al caos.
 
Lejos de nosotros/as la funesta manía de lo que no sea una vida equiparable a la de un/una cerdo/a inmediato/a.
 
Y, sobre todo y siempre, lejos, lejísimos de nosotros/as esa dichosa, fastidiosísima manía retrógada de pensar, la actividad más torturante inventada jamás por (el hombre) (el ser humano) las personas.

domingo, 9 de junio de 2013

Belleza

No Belleza, en abstracto,
que jamás conocí a una tal Señora
intemporal, etérea e intangible,
que lo bello es color, volumen, tacto,
figuración concreta, voz audible,
fulguración sonora;
porque hasta la belleza que es palabra
ha de tocarla el labio que la labra.

No es la Belleza sino que es lo bello,
que es esto o es aquello,
y habita en el aquí y en el ahora.
No, para nada abstracta es tal Señora.

viernes, 7 de junio de 2013

Libertad

Contrariamente a lo que sostiene el pensar habitual, en la ortodoxia se encuentra a menudo mayor libertad que fuera de ella. La heterodoxia está en muchas ocasiones sometida a una mayor disciplina dogmática, por más que pueda no ser explícita. Esto se ve a las claras en la tiránica genuflexión que exige lo políticamente correcto.

jueves, 6 de junio de 2013

Axioma sociológico

Un axioma sociológico prácticamente infalible: cuantos más tatuajes tiene una criatura, más y mejor vive (o aspira a vivir) del Presupuesto, es decir, del cuento. Los marginales son los niños mimados del Sistema.

martes, 4 de junio de 2013

Margot en la Plaza de Castilla

Como se debe fomentar lo bueno, me hago eco de la convocatoria: el poeta Manuel Lacarta, del cual ya se ha hablado (y bien) en estas efemérides, estará disponible al público, Dios mediante, el próximo día 7, de 19 a 21 horas, en la caseta de Araña Editorial de la Feria del Libro de Madrid, para firmar su último libro (y los que se encarten, naturalmente) titulado Margot en la Plaza de Castilla. Aunque el título suena a novela, es un libro de poemas. Como aún no lo conozco, proporciono un enlace con reseña elogiosa y enjundiosa a cargo de Julia de la Rúa.

Por desgracia, no puedo asistir, pero, por si a alguien le sirve, dejo constancia del acto y, sobre todo, de la aparición de un libro que no conviene perderse.

domingo, 2 de junio de 2013

sábado, 1 de junio de 2013

No es un lío

La mejor democracia no es la tecnocracia, ni por supuesto la partitocracia, sino la aristocracia de la meritocracia.

viernes, 31 de mayo de 2013

Cimas

Se debe medir al poeta por sus cimas, no por sus valles. Jorge Manrique o San Juan de la Cruz, el Anónimo Sevillano o el mismo Bécquer, no necesitan más que unos cientos de versos para alcanzar lo máximo que puede alcanzarse en poesía. De ahí también que cientos de poemas prescindibles o directamente malos no arruinen la calidad de un poeta: de no ser así, una selección de los peores poemas –una anti-antología poética– bastaría para acabar con la altísima reputación de poetas abundantes como Jorge Guillén o Pablo Neruda.

domingo, 26 de mayo de 2013

Greguería

El agua estancada se vuelve verde por la esperanza de poder fluir algún día.

sábado, 25 de mayo de 2013

Bibliofobia logsera

Si Ómar arrasó la biblioteca alejandrina
    (con lógica implacable: si los libros dicen
lo mismo que el Corán, serán superfluos, y si niegan
    lo que Alá dicta, entonces hay que quemarlos),
sociatas, separatas y peperos, más sutiles,
    fabrican burros con ahorro de cerillas.
¿Cómo formar ignaras marionetas electoras?
    Que odien la lectura: se acabó el problema.

miércoles, 22 de mayo de 2013

martes, 21 de mayo de 2013

Greguería

Gran tormenta de truenos continuados: limpieza general de Dios y arrastre de muebles por el suelo del Cielo.

lunes, 20 de mayo de 2013

Una máxima de vida de Ahmed Hatif

«El día que naciste, todos sonreían y sólo tú llorabas. Vive de tal modo que, el día que mueras, todos lloren y sólo tú sonrías.»
 
 
Versión de la traducción de un dístico del poeta persa del siglo XIX Ahmed Hatif, hecha por Rafael Cansinos-Asséns en la «Introducción» a la Antología de poetas persas, Ediciones Lípari, 1991, pág. 47.

domingo, 19 de mayo de 2013

sábado, 18 de mayo de 2013

España o el síndrome de Casandra

A Príamo Casandra profetiza
el castigo del Cielo,
su verdad despreciada
en funesta ceniza
es Troya convertida,
ella en el templo con furor violada,
el rey en el altar ejecutado,
que no hay inmunidad para el pecado;
al griego capitán de los engaños
de su mujer advierte,
y, cuando persuadirle solicita
con fines igualmente desastrados,
Clitemnestra y Egisto les dan muerte:
¿de qué aprovecha prevenir los daños
si nadie los evita,
y los que quieren castigar los hados,
por permisión divina,
ellos mismos conspiran en su ruina?


Bernardino de Rebolledo, Selva militar y política,
en Obras completas, tomo II, Madrid, 1778, págs. 375-376

viernes, 17 de mayo de 2013

jueves, 16 de mayo de 2013

Tiempo

    TIME

    Unfathomable Sea! Whose waves are years,
        Ocean of Time, whose waters of deep woe
    Are brackish with the salt of human tears!
        Thou shoreless flood, which in thy ebb and flow
    Claspest the limits of mortality,
        And sick of prey, yet howling on for more,
Vomitest thy wrecks on its inhospitable shore;
    Treacherous in calm, and terrible in storm,
             Who shall put forth on thee,
             Unfathomable Sea?


    TIEMPO
 
    ¡Mar insondable!, cuyas olas son años,
        ¡Océano del Tiempo, cuyas aguas de profunda desdicha
    están salobres por la sal de humanas lágrimas!
        Tú, pleamar sin orillas, que en tu flujo y reflujo
    los límites abarcas de la mortalidad,
        y que, ahíta de presas, aunque aullando por más,
vomitas tus naufragios en su inhóspita orilla;
    traicionero en la calma, terrible en la tormenta,
             ¿quién te hará frente a ti,
             Mar insondable?
 
 
Percy Bysshe Shelley


viernes, 10 de mayo de 2013

Cefalea

––Lo que te digo: ¡una tía insoportable! Se pasó las dos horas calla que te calla sin parar. No se detuvo ni a tomar aliento.
––Apuesto a que acabaste con dolor de cabeza.

martes, 7 de mayo de 2013

Otra décima de Jorge Guillén

SINESTESIA CELESTE

La táctil estrella pía
–Mínima ave sideral–
Chispeante melodía
La feroz noche glacial.
Roto el huevo de la luna,
Saltó el pollito. ¡Oportuna,
Candorosa chispa en grito
Que hace al cielo más humano!:
Al alcance de la mano
Pese al espacio infinito.


Jorge Guillén, Cántico,
edición de Francisco J. Díaz de Castro,
Madrid, Anaya & Mario Muchnik, 1993, p. 246 

miércoles, 1 de mayo de 2013

En torno al clasicismo

«No es que los griegos sean nuestros clásicos: es que, en cierto modo, los griegos somos nosotros.»
 
«[...] ocuparse del pasado es, en tal caso, ocuparse del presente. El pasado no sobrevive en el presente bajo la forma de recuerdo, sino bajo la forma de realidad.»
 
«[...] nosotros somos nuestro pasado. Pero no en forma de pervivencia arcaica. Esta idea del siglo XIX lleva siempre a la nostalgia de los tiempos heroicos y a la idea del clasicismo, a las alturas que no envejecen, que son perennes y flotan fuera del tiempo. No puede ser. Somos el pasado, porque ya no somos realmente la realidad que fue el pasado en su hora. Somos el pasado, porque somos el conjunto de posibilidades de ser que nos otorgó al pasar de la realidad a la no realidad. Por esto, estudiar el presente es estudiar el pasado, no porque éste prolongue su existencia en aquél, sino porque el presente es el conjunto de posibilidades a que se redujo el pasado al desrealizarse. El clasicismo se nutre de la idea de la pervivencia real del pasado. Por esto es siempre arcaizante. No tiene sentido. Es menester ver en el pasado, en cierto modo, lo opuesto, lo que ya no es real, y, al dejar de serlo, nos fuerza a volver a ser nosotros mismos, con las posibilidades que nos otorgó. Los griegos no son nuestros clásicos, decía; más bien, somos nosotros los griegos. Es decir, Grecia constituye un elemento formal de las posibilidades de lo que somos hoy.»
 
 
Xavier Zubiri,
«El acontecer humano: Grecia y la pervivencia del pasado filosófico»,
en Naturaleza, Historia, Dios,
págs. 312, 316 y 331, respectivamente,
Editora Nacional, Madrid, octava edición, 1981

lunes, 29 de abril de 2013

Concentración

Lo contrario de la familia extensa es la familia intensa: el trabajo es el mismo, menos a repartir, nula división del trabajo.

viernes, 26 de abril de 2013

Naturaleza

Ése era el tema. Pero servidor, que se llevó el apresurado libraco a la reunión, ni encontró ocasión ni juntó ganas, ni tampoco se acordó demasiado estando en tan grata y acogedora compañía. Del gran Francisco de Medrano (a quien, si no reivindiqué como pensaba, ya lo haré de seguro) la libre recreación, sencilla y honda, de la famosa oda de Horacio Diffugere niues (Carmina IV, 7): la naturaleza como espejo de lo que no es el hombre (immortalia ne speres). ¿Qué nos queda, pues? Contemplar la belleza fugaz, pero belleza al cabo, e incesante, del mundo, y disfrutar de la compañía de aquellos que merecen la pena, como anoche fueron Alonso, Enrique, Fernando, Jesús, José Manuel, José Miguel y Ramón. Va por vosotros.
 
 
Huyó la nieve y árboles y prados
de hoja y grama se visten,
la tierra se rebeza y amenguados
los ríos no la embisten.
 
El año te amonesta que no esperes
bienes aquí inmortales
y el día, que arrebata los placeres
y gustos no cabales.
 
Amansa del hibierno yerto el frío
con favonios templados
y al verano ahuyentan del estío
los soles requemados.
 
Éste fallesce luego que el sabroso
otoño nos madura
los frutos y el hibierno perezoso
por tornar se apresura.
 
Mas los daños del tiempo, presurosas,
las lunas los reparan
y restituye el céfiro las rosas
que los cierzos robaran.
 
Nos, de peor condición, si tal vez una
a aquesta luz cedemos,
¿en qué abril, a qué viento, con qué luna
renovarnos podremos?

 
Francisco de Medrano, Diversas rimas, II, ode IV



martes, 23 de abril de 2013

sábado, 20 de abril de 2013

El santo patrón de los anglómanos

Si ningún gremio carece de su santo patrón, si los dentistas tienen a Santa Apolonia, los informáticos a Santa Tecla y los electricistas a la Virgen de la Candelaria, ¿por qué no los anglómanos, siendo hoy en día un colectivo quizá no tan devoto pero sí muchísimo más numeroso que los antes mencionados, y mucho más influyente, sobre todo en España, tierra acomplejada y autocainita donde las haya? Tal patrón no debe ser otro que el insigne escritor argentino Jorge Luis Borges, quien, pese a no haber sido (aún) elevado a los altares por eso del pequeño inconveniente de haber sido más bien agnóstico y escéptico, tiene a su favor: 1) una tempranísima militancia activa en el campo de la anglomanía en una época en la que el inglés aún no estaba tan de moda, 2) el envidiable plus de garantía de poseer un cuarterón de no contaminada sangre inglesa procedente de su abuela paterna, 3) una abundante literatura hagiográfica dedicada por sus devotos (razón de más para sospechar su santidad), y 4) por encima de todo, el mérito de haber inoculado esa bendita manía a generaciones de lectores fascinados por su geniales relatos, sus ensayos y sus poemas. ¿De dónde, si no, habrían salido tantos escritores y similares, en España o en América, embelesados con los pasables sonetos del tísico Keats, ensayando en secreto los supuestos ademanes del gentleman o tratando sin éxito de pronunciar sin tropezarse «William Wordsworth»? ¿Qué habría sido de sus vidas sin saber quién era William Morris? ¿Qué sin haber conocido al supremo oráculo omnisciente T. S. Eliot?

Es verdad que en sus escritos y declaraciones la anglomanía de Borges no pasa de candorosas provocaciones contra el estrecho casticismo que él advertía en su época. Es verdad que amó el español y que lo cultivó como casi nadie. Sin embargo, su preferencia asfixiante, ya supersticiosa, por la literatura y la cultura anglas lo convierten en el hombre adecuado. También esta denuncia explícita y pormenorizada de la incurable inferioridad de nuestro idioma: «El hecho es que el idioma español adolece de varias imperfecciones (monótono predominio de las vocales, excesivo relieve de las palabras, ineptitud para formar palabras compuestas), pero no de la imperfección que sus torpes vindicadores le achacan: la dificultad. El español es facilísimo.» El que Borges prefiera, por el contrario, el monótono predominio de las consonantes propio del inglés, la falta de relieve y casi indiscernibilidad de sus palabras (been, being, bean, beam, bin) y el gran avance y tremenda superioridad que supone decir, por ejemplo, lamppost («poste-lámpara) en lugar de «farola», lo sitúan como sempiterno referente de todo anglómano. ¿Que, análogamente al español, el latín, y no digamos el griego, poseen una sonoridad estruendosa y grosera comparada con los escupientes susurros de la sagrada lengua de Shakespeare? Se siente, pero es lo que hay.

Propongo, por consiguiente, la inmediata proclamación de Jorge Luis Borges como santo patrono y guía espiritual de anglómanos. Verán éstos reflejadas en él las virtudes de las que la mayoría de ellos carecen: un auténtico dominio del idioma inglés, y aun del español.

viernes, 12 de abril de 2013

Aventura intramarital

Ella había cambiado tanto en tan poco tiempo, que él cometía adulterio con su propia mujer.

jueves, 11 de abril de 2013

Sueño del caballero

Del cuadro homónimo de Antonio de Pereda

Gentil doncel que al sueño adolescente
te rindes inocente
ricamente ataviado y elegante,
tu abigarrado ensueño
la cifra de tu empeño
ambicioso te pone por delante,
y tu mesa atiborra
de tentadoras glorias terrenales
que mienten bienes y administran males,
que el Tiempo, impío, en breve tiempo borra;
mientras, un ángel providente vela
sosteniendo una esquela
cuya leyenda advierte
que al cabo todo es pasto de la muerte,
verdad desatendida
por más que de continuo repetida.
Bien lo anuncia la flecha
presta: que toda cosa va derecha
a su meta fatal, inevitable;
toda cosa es instable
y atropellada muda y cae deshecha
en su invencible fecha
fijada, inaplazable.
«Eternamente hiere,
rápida vuela y mata»,
mas el hombre prefiere
aquello que lo inquieta y lo maltrata.
Soplo dentro de un soplo,
el muro de soberbia altanería
el tiempo desmorona con su escoplo
que inadvertido roe noche y día:
no ya de Jericó potente trompa,
sino un tierno vagido
se basta a hacer que rompa,
y ni recuerdo deja de que ha sido.

Pero jamás se agota el espejismo
que mal disfraza el insaciable abismo,
y un insolente orgullo
ciego presume que lo ajeno es suyo.
Así, se te presentan
vanidades sin fin, pompas del yerro
incansable y humano
que la codicia tientan
del necio y del ufano:
las glorias militares
con su estruendo de pólvora y de hierro
(fatigas de la nada en ejercicio);
la flor de los azares
con sus triunfos fugaces y mentidos;
el placentero oficio
de amador, que promete a los sentidos
sin término delicias
que, tras de sus primicias,
su miel en hiel convierten presurosa
(la acelerada rosa,
gala de los abriles,
más durará lozana en sus pensiles);
alhajas de oro y lúcido diamante
y dineros sin cuento
(polvo que arrolla el viento
los hará la fortuna más constante);
libros gastados por atentos dedos,
desvelos de eruditos escritores,
fatiga de lectores,
afán de autoridades,
que, polvorientos, manifiestan quedos
docta ocasión de espesas nulidades;
las altas majestades
de púrpura y corona,
y los báculos sacros, pontificios,
que la ancha Muerte, no, jamás perdona
ni rendirán, de cierto, beneficios:
que ni coronas reales
ni aun tïaras papales
(así lo dicta inexorable hado)
mudan la condición a los mortales.

Todo se te presenta amontonado,
sin orden ni concierto,
que orden no cabe en lo que ya está muerto;
y todo lo gobierna
la manecilla eterna
(por leve y por constante)
del Tiempo que incesante-
mente nos ratifica sus presagios:
brújula de naufragios,
aguja de la ruina
por la que todo a tierra al fin se inclina.
¿La calavera monda
no basta a que tus dudas te responda?,
que, aunque no tiene lengua,
dice bien claro cómo el mundo mengua:
no te embauque su máscara,
que es vana nuez, podrida tras la cáscara.
Despierta, caballero,
despierta a la verdad, y que tu alma,
en no turbada calma,
goce del bien secreto y verdadero;
que el engañoso mundo
no te arrastre consigo a lo profundo.
El celestial amor, goce divino,
te guíe desde ahora en tu camino.
¿No ves la podredumbre
que el vulgo adora por tenaz costumbre?
Despierta y rectifica,
que tu ensueño a las claras te lo explica:
que nada tiene dueño,
que el mundo todo es sueño
(y todo sueño, vano)
e inacabable imperio del gusano.

miércoles, 10 de abril de 2013

Ni huella

Demasiado a menudo, después de leer la crítica de un libro de poesía, me viene de pronto a la mente el final del famoso estrambote cervantino: Fuese y no hubo nada.

martes, 9 de abril de 2013

¡Examen!

Cuenta Ernst Jünger en sus memorias bélicas Bajo tormentas de acero que, aun en las trincheras, los antiguos estudiantes continuaban padeciendo aterradoras pesadillas de exámenes, de las que finalmente se despertaban aliviados ¡como soldados de la Primera Guerra Mundial! Pese al inmediato respiro, es de suponer que la metralla, los piojos o el fango por doquier harían pronto añorar incluso tan poco dulces sueños.

lunes, 8 de abril de 2013

Metamórfosis

A la larga, el tiempo va convirtiendo a los hombres o en sátiros o en eunucos.

jueves, 4 de abril de 2013

Greguería

Ese avión reluciente, como un diminuto pececillo de plata, que cruza, lento y solitario, lo más alto del cielo azul.

miércoles, 3 de abril de 2013

Una cita de Baltasar Gracián

«No gastar de balde, ni aun en el esparcimiento. Desdice la familiaridad cuanto dictó la expectación. Gástase el gusto y gana más una abstención que mil frecuentaciones, que con el contacto aféase más el sujeto que el accidente. Difiérase el recibimiento: se ganará en aplauso, y aun lo mediocre se elevará a las veces a sublime. Fastidia el manjar excelente, servido de contino. Cárgase más de razones quien menos las prodiga. Todo lo bello, y aun lo sabio, aménguase con el uso, que rebaja más el comercio rutinario que la poca eminencia del artífice.»
 
 
Baltasar Gracián, Oráculo manual y arte de prudencia, 174

lunes, 1 de abril de 2013

El gallo ronco

«Zwar der Hahn kräht; aber er weckt die Welt nicht!»
 
«Ciertamente canta el gallo, ¡pero el mundo no despierta!»
 

August von Platen, de la oda «Kassandra», v. 25

sábado, 30 de marzo de 2013

Paráfrasis del Salmo 23

Dominus me pascit: nihil mihi deerit.
In pascuis herbarum adclinavit me; super aquas reflectionis
       enutrivit me.
Animam meam refecit. Duxit me per semitas iustitiae propter
       nomem suum.
Sed et si ambulavero in valle mortis non timebo malum quoniam tu
       mecum es; virga tua et baculus tuus ipsa consolabuntur me.
Pones coram me mensam ex adverso hostium meorum; inpinguasti
       oleo caput meum; calix meus inebrians.
Sed et benignitas et misericordia subsequetur me omnibus diebus
       meae et habitabo in domo Domini in longitudine dierum.

Ps. XXIII


El Señor me apacienta,
¿qué me habrá de faltar? Él me sustenta
con aguas de remanso
y sobre herbosos pastos da descanso.
Puso a mi alma fuerte.
Por sendas de justicia me conduce
por amor a su nombre.
Aunque la sombra cruce
del valle de la muerte,
no habrá mal que me espante ni me asombre,
pues Tú estás a mi lado
y me alientan tu báculo y cayado.
A vista de enemigo
una mesa repleta me serviste;
mi testa con tus óleos ungiste;
mi copa de tu vino está embriagada.
Cierto que, de por vida,
misericordia y bien irán conmigo,
y en tu santa morada
me darás acogida
y largos días viviré Contigo.

Sal. 23

viernes, 29 de marzo de 2013

La muerte múltiple

BALADA DE LA MUERTE MÚLTIPLE
 
Quisiera estar enterrado muchas veces, sufrir el peso y el frío de la tierra en mi pecho y en mi boca, al lado de cada ser querido que ha muerto.
 
Quisiera estar muerto en muchas partes, ser consuelo en muchos cementerios... quisiera haber amado a todos los seres de la tierra y estar muerto al lado de todos ellos.
 
Quisiera vivir siempre y morir todos los días en todos los países, de todos los dolores, de todas las sonrisas, de todas las angustias...

 
Juan Ramón Jiménez, Baladas para después, XXXVII

miércoles, 27 de marzo de 2013

martes, 26 de marzo de 2013

Así es la vida

Así es la vida: con este título de dicho polivalente y convencional, se presenta en la red la antología de un poeta nada convencional, Manuel Lacarta. Confieso mi ignorancia (no del todo culpable) de la importante obra no sólo poética, sino también de narrador y ensayista de este madrileño de 1945, que, por cierto, ya ha recibido, al menos en parte, un merecido reconocimiento. Su voz peculiar destaca con nitidez en el panorama presente. Es una alegría ver cómo alguien se desmarca del monótono monoteísmo de la silva blanca, para producir unos versos que, no ateniéndose a un canon, poseen una musicalidad sui generis, que frecuenta ritmos no habituales, y que huye con éxito tanto del huero formalismo como de la prosa versal. Algunos poemas son magistrales. El único que aparece del libro Encarcelado en el silencio me parece estremecedor. Con todo, me quedo, puesto a elegir, con el primero de El tipo del espejo. Su obra completa hasta la fecha se reunió en un volumen de curioso título endecasílabo, Otoño en el jardín de Pancho Villa, publicado por la editorial Vitruvio en 2011, y que, por supuesto, espero conocer pronto.

sábado, 23 de marzo de 2013

Te debo una

Un soneto me incita a hacer Fernando,
     que mucha guasa encierra en su conceto,
     un soneto cabal mas imperfeto,
     cuyo primer cuarteto va finando.
A estas alturas aún voy cavilando
     cómo remataré el postrer terceto...
     ¡Mejor concluyo todo en un quinteto!,
     que con ese remedio irá zumbando.
De cierto saltará algún importuno
     que diga que esto es silla que cojea...
     y lo dirá en razón. No importa. Sea.
Contad, Moral: catorce menos uno,
que el malfario no alcance, así, a ninguno.


Para Fernando Moral por su libro
Te debo una. Sonetos de trece versos,
publicado por la Editorial Hipericón

viernes, 22 de marzo de 2013

Previsiones

Ni las buenas ni las malas noticias presentan casi nunca la forma que esperábamos.

jueves, 21 de marzo de 2013

miércoles, 20 de marzo de 2013

Suecas

––¿Qué tal las mujeres por Suecia?
––Bien, sólo que a veces me parecía estar rodeado de Barbies.

martes, 19 de marzo de 2013

Envoltorio

El dandi es un ser trágico (tragicómico a veces, ridículo a menudo, pero en el fondo siempre trágico) que consagra su vida a una vocación con autodisciplina más que monástica. Es un asceta del sinsentido. La elegancia llamativa o chocante y el asombro o la comidilla sociales son su último asidero, el último intento desesperado de sobrevivir a la aniquilación, el vistoso envoltorio que él llama «belleza» y que es lo último que lo separa y defiende de la nada absoluta.

lunes, 18 de marzo de 2013

Nada

La Nada es una esfera infinita cuya circunferencia o límite está en todas partes, y cuyo centro en ninguna.

martes, 12 de marzo de 2013

Canto

Es la música un arte de llegada, el arte final hacia donde todo, a sabiendas o no, se dirige a su coronación, a su colmo natural. El summum de la dicha se resuelve en canto; que no sabe agradecer el corazón mejor que clamando, rebosando, exultando en palpitaciones de alegría. «¡Ya sólo sé cantar!» concluía el moderno clásico. ¿Qué hacen, si no, los serafines ante Él?

lunes, 11 de marzo de 2013

El Innombrable

Porque no hieden las palabras que inficionó tu lengua y babó tu boca, sabemos que son divinas. Podemos usarlas cada día, salubremente, en comunión, por más que fugaz, con el Ser que las anima: pueblo, democracia, libertad, verdad, justicia, paz, España. Resisten, son inmunes: indemnes escaparon a tu insondable mala fe, a tu rencor gratuito y furibundo, que ocultas con cobardía inveterada. Que todos puedan pronunciarlas, pese a ti, hoy y por siempre jamás, con limpieza de corazón y a salvo de todo mal. Amén.

domingo, 10 de marzo de 2013

Boutade

Durante años y años he frecuentado, con creciente entusiasmo, uno de los más intensos y confortantes placeres que los dioses deparan al ser humano: no leer literatura francesa. Últimamente, por desgracia, como me sucede con tantas cosas, vengo faltando más de la cuenta a esa sana costumbre.

sábado, 9 de marzo de 2013

Cuestión de estricta elegancia

(A partir de una entrada de Elías Moro:)
 
Ningún verdadero dandi morirá, bajo ningún concepto, si la muerte no es elegante esa temporada.

jueves, 7 de marzo de 2013

El sinfondo

Nihilismo: abismo. El fundamento de siempre, aquel que toda la vida habíamos pisado seguros, aquel que ni creíamos inamovible porque ni siquiera reparábamos en que ahí estaba, se nos ha quitado de pronto, se ha esfumado de súbito bajo nuestros pies, y el sinfondo es ahora el lugar vertiginoso que nos rodea por todas partes. Caemos y caemos y caemos, porque nuestra gravedad sí que sigue siendo cierta.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Otro poema afortunado

Ya su nombre lo dice: Dulce. Y al tiempo titánica. Gigantesca voz y gigantesca dulzura. Tan grande, tan poderoso es su torrente, que tiene que achicarse para caber en las frases: tanto excede en sentimiento, como el océano a un lago, y es toda corazón y verdad y belleza. ¿Cómo oírla con indiferencia? ¿Cómo traducir lo que no puede contarse de otro modo? Sólo podemos indicar lo inefable. Nunca habría imaginado Pessoa, el autor de estos versos proféticos que dedicó a Enrique el Navegante, que podrían un día encaramarse de este modo, en alas de esta música, hasta lo sublime.


O INFANTE

Deus quer, o homem sonha, a obra nasce.
Deus quiz que a terra fosse toda uma,
que o mar unisse, já nâo separasse.
Sagrou-te, e foste desvendando a espuma,

e a orla branca foi de ilha em continente,
clareou, correndo, até ao fin do mundo,
e viu-se a terra inteira, de repente,
surgir redonda do azul profundo.

Quem te sagrou criou-te português.
Do mar e nós em ti nos deu sinal.
Cumpriu-se o Mar, e o Império se desfez.
Senhor, falta cumprir-se Portugal!

Fernando Pessoa, Mensagem

viernes, 1 de marzo de 2013

Un programa de vida

Uno de los poemas más celebrados de Marco Valerio Marcial es éste de su décimo libro de epigramas, dedicado a un amigo parcialmente homónimo, donde se dibuja con brevedad pero con magistral suficiencia todo un programa de vida. Si lo medimos horacianamente, cabría más en la aurea mediocritas («dorada medianía», no «mediocridad») que en el beatus ille. Imposible trasladar toda la concisión y la precisión del latín original, cuyos falecios he tratado de verter en versículos lo menos difusos posible y lo más ajustados también al sentido original. La expresión toga rara, que puede parecer extraña o incomprensible, se entiende con facilidad si se recuerda que ése era el atuendo formal de los romanos. Los versos últimos son imposibles de superar en concentración de sentido y en elegancia. Marcial es una de las mayores inteligencias poéticas de todos los tiempos, capaz de descollar pese a cultivar un género considerado menor, incluso ínfimo, sobre todo en su época. En mi opinión queda por encima de todos sus modelos griegos. Su agudeza y su acritud son proverbialmente demoledoras e hilarantes, yendo desde la invectiva feroz y malhablada a la letal y como distanciada ironía; pero en otras composiciones la distinción y delicadeza de sus versos es igualmente insuperable. Celtíbero consciente y orgulloso de su recio origen, puso al latín a su entero servicio. Nadie ha dominado mejor que él todos los recursos de su lengua.
 

Vitam quae faciant beatiorem,
iucundissime Martialis, haec sunt:
res nos parta labore, sed relicta;
non ingratus ager, focus perennis;
lis numquam, toga rara, mens quieta;
vires ingenuae, salubre corpus;
prudens simplicitas, pares amici;
conuictus facilis, sine arte mensa;
nox non ebria, sed soluta curis;
non tristis torus, et tamen pudicus;
somnus, qui faciat breues tenebras;
quod sis, esse uelis nihilque malis;
summum nec metuas diem nec optes.
 
Mart. Epig. X, 47


Las cosas que hacen una vida más feliz,
amabilísimo Marcial, son éstas:
unos bienes no adquiridos con trabajo, sino heredados;
un campo no ingrato, un fuego perenne;
un pleito nunca, la toga rara vez, la mente quieta;
unas fuerzas ingénitas, un cuerpo sano;
una prudente sencillez, unos amigos iguales;
un convite fácil, una mesa sin artificio;
una noche no ebria, mas libre de cuidados;
un lecho no triste y, sin embargo, púdico;
un sueño que haga breves las tinieblas;
querer ser lo que eres, y no querer nada más;
ni temer el postrer día ni desearlo.

Marcial, Epigramas, X, 47

jueves, 28 de febrero de 2013

Celebridad

Muy triste el caso del que muere sin haber disfrutado de toda la fama que exigían sus deméritos.

miércoles, 27 de febrero de 2013

J.J.

Tienes razón: el español no es bello,
carece de esplendor y de eufonía.
Quien lo dude, que lea tus poemas.

martes, 26 de febrero de 2013

domingo, 24 de febrero de 2013

Una cita digna de Don Ramón

«A los geólogos nunca les faltan pisapapeles.»
 
Bill Bryson, Una breve historia de casi todo,
RBA, pág. 242

viernes, 22 de febrero de 2013

Abandono

––Después de veinte años de matrimonio y cuatro hijos, la abandona por otra treinta años más joven.
––Debe de ser una mujer extraordinaria cuando la dejan así.


jueves, 21 de febrero de 2013

Carpe diem

No necesita presentación el celebérrimo tópico contenido en esta breve oda de Quinto Horacio Flaco: todo un programa de vida, toda una moral que trasciende lo exclusivo de la escuela epicúrea. De lo mucho que podría comentarse, sólo algunos detalles. Lo primero es que he preferido traducir literalmente el verbo carpere, «cosechar», aunque con ello se fuerce el significado de este verbo en español: traducirlo por «disfrutar» connota tal vez una liviandad que es superior a la que sugiere el texto latino. Los «babilonios números» hacen referencia a los cálculos astrológicos por los que los caldeos eran especialmente famosos. Añadiré por último que la traducción en verso no pretende reproducir los coriambos del original, sino que se expresa en cómodos pentadecasílabos, verso que proporciona una amplitud similar a la del asclepiadeo mayor.
 
 
Tu ne quaesieris, scire nefas, quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. ut melius, quidquid erit pati!
seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nec oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum, sapias, uina liques, et spatio breui
spem longam reseces. dum loquimur, fugerit inuida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
 
Hor. Carmina, I, 11
 
 
No inquieras, Leucónoe, nefasto es saberlo, a qué fin
a ti o a mí los dioses nos entreguen, ni te enfrasques
en babilonios números. ¡Suframos lo que venga!
Ya inviernos muchos Júpiter te otorgue, ya éste sólo,
que ahora hiere contra las rocas al mar Tirreno,
sé sabia, cuela el vino, en breve espacio acorta larga
esperanza. Envidiosa, en tanto hablamos, se habrá huido
la edad: cosecha el día, créete poco que haya otro.
 
Hor. Odas, I, 11


martes, 19 de febrero de 2013

El viejo anuncio

Lustros después, vuelven a trabajar como entonces, de fondo, las polonesas de Chopin, victoriosamente, a golpes de armonía y corazón. Ya casi es primavera. Cuando dos genios se unen, no puede tener ésta mejor heraldo.

lunes, 18 de febrero de 2013

domingo, 17 de febrero de 2013

Elitismos de pacotilla

Toda la vida escolar, preuniversitaria, universitaria y de posgrado mirando por encima del hombro con displicente suficiencia y mal oculta sorna a iletrados, fracasados en sus carreras, gentes de baja condición, jugadores de Trivial ridículamente ganables y perdedores de la vida en general, para acabar crasamente enchufado en el Ministerio de Defensa gracias a un papá de alta graduación militar. En el fondo no es mala persona, ni tampoco en la forma; pero ¿es ésta la listeza superior?, ¿ésta la aristocrática distinción? ¡Bazofia de élite!

viernes, 15 de febrero de 2013

jueves, 14 de febrero de 2013

Anticanon - Rafael Cansinos-Asséns

Hay quienes no están y deberían estar. Hay quienes están donde no deberían. Hay quienes ni deberían estar. Rafael Cansinos-Asséns es de los segundos, demasiado a menudo de los primeros. Sevillano de 1883 finado en Madrid en 1964, prosista magistral, poeta, narrador, ensayista, traductor cuasi omníglota del griego, del francés, del alemán, del ruso, del persa, del hebreo, autor de una famosa versión de las Mil y una noches, entusiasta del modernismo primero, impulsor del ultraísmo después, converso al judaísmo, no lo ha tratado bien el canon vigente, aun cuando su obra El candelabro de los siete brazos es sin duda uno de los primerísimos volúmenes en prosa poética del siglo XX, sólo superado, a mi juicio, por el Platero juanramoniano. Como con otros de sus hijos, también su tierra ha sido con él excesivamente cicatera. Sus obras completas no están publicadas, aunque algunos de sus muchos títulos se han venido editando en los últimos años. Borges lo frecuentó un tiempo y lo consideró su maestro en la convicción de que era genial; al despedirse para retornar a su patria, el escritor argentino recuerda haber sentido que se despedía de todas las bibliotecas de Europa y del saber acumulado en ellas.

De la citada obra El candelabro de los siete brazos, publicada en 1914, reproduzco tres fragmentos, que sólo pueden dar una ligera muestra de esta obra singularísima, formalmente impecable, difusa y a la vez intensa, atesoradora de misterios, donde la maravilla del símil y la metáfora continuamente acechan. Su estilo es bíblico; su atmósfera, vagamente oriental. Su tema, que la recorre de principio a fin en un insistente continuum, es el del fracaso de la madurez corrompida y contumaz del libertino, que ha perdido para siempre la inocencia, que se debate entre alcoholes y cortesanas, pero que lleva su estigma  de vicio, podredumbre y melancolía con la fortaleza y la abnegación de un asceta. Siendo así, es normal que el ambiente predominante sea el nocturno. Nadie ha cantado a la noche como lo ha hecho Cansinos, especialmente en el capítulo que tituló «El alefato de la noche». Sin embargo, traslado tres fragmentos del capítulo inicial, «Los hombres maduros», que creo más idóneos para una presentación del autor. Como es habitual en el libro, los tres fragmentos se encabezan por letras del alfabeto hebreo, que valen por ordinales; en este caso, los fragmentos quinto, séptimo y decimocuarto.


HE

En medio de las gentes, semejantes a mí, mi espíritu ha sido singular como el cuerno del unicornio; como el acero está en el agua y la piedra está en el fuego, así he pasado entre las gentes.

Sus ojos han mirado los míos, sus manos han tocado mis manos y yo he dejado al polvo mezclarse con el polvo; pero he guardado el oro bajo siete llaves.

Como se cubre un fuego para avivar su llama, así he cubierto mi corazón de indiferencia.

Igual que un extranjero, he caminado por entre mis hermanos, y más desconocido he sido para ellos que si hubiese cubierto mi cara con un antifaz.

Muchos han creído conocerme; pero cuando más cerca me han tenido, mil brumas de ignorancia han cubierto sus ojos.

En medio de las gentes semejantes a mí, he sido singular y extraño como un sueño; y toda semejanza ha sido geometría.

[...]

ZAIN

En aquellos días yo tenía un gran miedo a la muerte: el pálido esqueleto llenaba todo mi pensamiento y estaba siempre junto a mí como un paje familiar.

Su mano descarnada me sirvió los manjares y me escanció los vinos; de pena y de temor, se nutrió así mi adolescencia y fui creciendo con espanto.

El pálido esqueleto fue como un preceptor; sus labios descarnados me enseñaron la sabiduría; toda mi ciencia se formó de terror y de melandolía, y estuve sobre la tierra como sobre un navío.

Como un asiduo servidor me despertaba y me dormía y me acompañaba a todas partes; con su espantosa boca declamaba los nombres de todas las cosas que llegaban a mi corazón.

Él era omnipotente y mi alegría no podía nada contra él; y como una cautiva bajo el velo, concebí un sordo rencor contra el enojoso.

Mas ¿cómo ha podido ser esto? El esqueleto y yo somos hoy los mejores amigos.; y por la nada y el olvido hemos hecho una eterna alianza.

[...]

NUN

Algún día esta taciturna figura que un momento ha turbado el resplandor del sol, se disipará y cada cosa será restituida a su origen y como se separan los brazos de dos amantes suavemente, se separarán.

Y cada cosa será vuelta al olvido y en el silencio será purificado y como el agua en el agua, como el aire en el viento, así cada cosa se unirá con su igual.

Y la tierra con la tierra estará contenta y se ornará de frutos; y el aire con el aire se regocijará y mecerá los frutos de la tierra.

Y toda memoria reposará en el olvido; y todo deseo dormirá en la ignorancia; y la paz se habrá hecho entre todas las cosas y en el seno de Nuestra Madre Muerte todo se habrá conciliado.

El que ríe y el que llora serán la misma cosa y como las flores que prensa el perfumista, unirán su fragancia; pero hasta entonces, ¡oh, hombres satisfechos! habrá diferencia entre nosotros.


lunes, 11 de febrero de 2013

domingo, 10 de febrero de 2013

Anglos, anglómanos y angloheridos

ANGLOS:
Con el término «anglo» no me refiero al bárbaro pueblo germánico de la Antigüedad, sino a todo lo que forma parte de la cultura anglófona. De este modo, al nombrar a «los anglos», no me refiero sólo a los ingleses o los británicos, sino a todos los que pertenecen al ámbito cultural anglófono (E.E.U.U., Canadá, Australia, etc.). Naturalmente, también puede usarse como adjetivo; así, puede hablarse de la cultura angla o de un determinado carácter o modo de ser anglo. Prefiero usar este término en lugar de «anglosajón», en primer lugar, por ser más exacto y menos equívoco: no se habla desde hace siglos el anglosajón sino el inglés; en segundo lugar, por ser más breve: «anglosajón» es innecesariamente largo. Si para empezar suena algo extraño, no importa: al poco uno se acostumbra.
 
ANGLÓMANOS:
Con el término «anglómano» viene designándose desde hace algún tiempo al individuo que, acomplejado por pertenecer a una cultura que él considera inexorablemente inferior (en muchas ocasiones la española), aspira a pertenecer a la, para él, suprema cultura del planeta o simplemente cultura por antonomasia: la angla. Aún más: de modo más o menos secreto, aspirará a convertirse él mismo en anglo o a que lo tengan por tal. Para ello gustará de adoptar los usos, las modas y especialmente anhelará dominar la lengua de esa cultura, que valorará siempre por encima de la suya; comprará preferentemente los productos que esa cultura publicita y los aplaudirá siguiendo el principio básico que ha asumido: todo lo anglo es superior. Asimismo, dedicará sus esfuerzos, normalmente de modo no retributivo, a la mayor gloria de Inglaterra y/o de la civilización angla ––para él la civilización––, cuyos logros tanto indudables como dudosos contempla invariablemente boquiabierto, cuyos fracasos minimiza, cuya propaganda acepta acríticamente y cuyos atropellos y crímenes niega o justifica como autodefensa, aun en detrimento de los intereses de su propia nación. El anglómano es un individuo singularmente patético y particularmente fanático y simple: en el mundo están los buenos, cultos, industriosos, pacíficos, bienintencionados, tolerantes, democráticos y árbitros de toda elegancia y saber estar; por otro, estamos los secularmente atrasados, ignorantes, intransigentes, corruptos, ceporros, genocidas, dogmáticos y palurdos en general. Se trata sin duda de una creciente patología social, más que de una moda lamentable, cuyas víctimas trabajan gratis y servilmente en beneficio de los que jamás harían lo mismo contra su propia cultura, bien al contrario.

ANGLOHERIDOS:
Haciendo un calco del vocablo «letraherido» (que creo que es de Gil de Biedma), invento el término «angloherido». Todo anglómano es un angloherido, pero no todo angloherido es un anglómano. El angloherido es aquel que, en mayor o menor grado,  siente complejo por pertenecer a una cultura (abundamentemente la española) que él entiende inferior a la angla. En el caso de que el angloherido no sea anglómano, anhelará que su cultura, o particularmente su nación, alcancen los logros que ha alcanzado, o que él considera que ha alcanzado, esa cultura y esas naciones cuyo nivel siempre siente inaccesible en mayor o menor medida. Los angloheridos son legión, pero su modo de sentir la realidad no es de suyo enfermizo como el del anglómano. Aunque en algún grado siempre asumen, mal que les pese, el principio fundamental de todo anglómano (ser inglés es más), pueden tener o al menos pretender una visión ecuánime de la realidad y pueden a menudo juzgar su cultura con un mínimo de garantías de objetividad.

miércoles, 6 de febrero de 2013

martes, 5 de febrero de 2013

Beatus ille

Este poema es una deliciosa versión sui generis ––y, con toda seguridad, involuntaria–– del famoso tópico horaciano. Pertenece al maravilloso y extravagante Estravagario, en el que Ricardo Reyes, alias Pablo Neruda, se aleja casi por completo de la tensión de su poesía marxiana, en la que se hace sentir continuamente la asfixiante, extenuante, titánica y apremiante ideología totalitaria de los grandes tiranos millonariamente asesinos del siglo XX, acompañada de su estruendosa cohorte de propaganda, trompetería y planes quinquenales. Aquí, por contra, la poesía es jocundia y sosiego y clara intimidad. El campo, la cosecha, la fiesta, la casa, el amor, el mar, la luna, el planeta... sencillamente, en estructura anular.
 
 
EL PEREZOSO
 
Continuarán viajando cosas
de metal entre las estrellas,
subirán hombres extenuados,
violentarán la suave luna
y allí fundarán sus farmacias.
 
En este tiempo de uva llena
el vino comienza su vida
entre el mar y las cordilleras.
 
En Chile bailan las cerezas,
cantan las muchachas oscuras
y en las guitarras brilla el agua.
 
El sol toca todas las puertas
y hace milagros con el trigo.
 
El primer vino es rosado,
es dulce como un niño tierno,
el segundo vino es robusto
como la voz de un marinero
y el tercer vino es un topacio,
una amapola y un incendio.
 
Mi casa tiene mar y tierra,
mi mujer tiene grandes ojos
color de avellana silvestre,
cuando viene la noche el mar
se viste de blanco y de verde
y luego la luna en la espuma
sueña como novia marina.
 
No quiero cambiar de planeta.

lunes, 4 de febrero de 2013

Contracita

Where woman is not, nature is barren. 
 
William Blake,
The marriage of Heaven and Hell, «Proverbs of Hell» 

viernes, 1 de febrero de 2013

Anticanon

Pocas cosas menos evitables que la fijación de un canon, ya sea literario, filosófico, musical o de cualquier actividad que en algo se relacione con las Musas. Pocas cosas, a veces, menos empobrecedoras. Normalmente es la zona iluminada de un arte ante el gran (o pequeño) público. Lo más allá de él suele no existir. El canon no necesita ser explícito, ni tan siquiera justificado, aunque de por sí contiene necesariamente una valoración. Lo crean el azar o el consenso, o más bien ambas cosas, y constituye una especie de alianza entre el gusto imperante, la pereza mental y los intereses creados. Cuenta el gran poeta sevillano Manuel Mantero, en el prólogo a la edición de su poesía completa, que Vicente Aleixandre le comunicó una vez que habría sido su deseo «componer una antología de toda la poesía española sin sujeción a la ortodoxia del canon»; por desgracia, nunca llegó a cumplirlo. Bien es cierto que cualquier intento de salirse del canon, cualquier anticanon, constituye a su vez un canon; pero ese salto tendría sus ventajas, al menos en lo tocante a la poesía, si proviene de un verdadero esfuerzo valorativo, por más que, como todos en literatura, estuviese éste aquejado de parcialidad. Rescatar del injusto olvido a tantos excluidos por el reduccionismo imperante, dando a conocer así a figuras casi absolutamente desconocidas, algunas de gran talla, y arrojar con ello una nueva luz más veraz sobre la historia de la literatura española, no serían, ciertamente, escasas ganancias.